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Cuidar todo el potencial genético de una semilla tiene mucha importancia. Por eso, en soja las tecnologías de productos (curado con fungicidas e insecticidas) o de procesos (profundidad de siembra o determinación de la humedad óptima del suelo) son clave para una implantación exitosa. Fernán Díaz Saubidet le explica a Clarín Rural que, “en el nordeste argentino, las altas temperaturas en las fechas de siembra de soja (diciembre y enero) afectan el poder germinativo y el vigor de la semilla que el productor tiene almacenada. Así, se puede perder hasta un 60% de su viabilidad.

 

Díaz Saubidet es director de semillas de DonMario y llegó hasta la localidad de Charata (Chaco), ya que allí preside Norclas, una planta de clasificación de semillas perteneciente a la firma de Chacabuco.

 

Hasta julio, en esta clasificadora se están ultimando los detalles para que el procesamiento de la semilla de soja y su almacenado estén permanentemente refrigerados y aislados, desde la recepción del campo hasta el embolsado final.

 

Según Díaz Saubidet, en un ensayo que hicieron el año pasado en un planteo de punta de la zona, lograron un éxito de implantación de soja que alcanzó el 90% con semilla refrigerada, en contraposición al 40% que se logra cuando la semilla está embolsada en el lote y expuesta a altas temperaturas.

 

soja refrigerada

Ríos, a la izquierda, con Díaz Saubidet, en la planta. Podrán

abastecer a Bolivia y a Paraguay por su ubicación estratégica.

 

A su turno, el ingeniero agrónomo Sebastián Ríos, a cargo de la planta en Charata, conoce bien la problemática. “Cuando las condiciones excepcionales lo permiten, en agosto no hay mayores problemas con la calidad de la semilla y se concretan buenas implantaciones de soja. Sin embargo, lo común son las siembras tardías de diciembre y el agravante es que, a partir de noviembre, las temperaturas ambientales superan los 30°. Así, caen drásticamente el poder germinativo y el vigor, y lograr establecer una planta se complica”, señala Ríos. Pero en la planta clasificadora la semilla se mantendrá a 18°.

 

Claramente, esta nueva tecnología que ya se implementa en Brasil porque por las altas temperaturas toda la semilla de soja se refrigera, tiene como objetivo asegurarle al productor una mejor calidad.

 

Asimismo, Charata es una posición estratégica. Desde allí pueden exportar semilla refrigerada a Bolivia y Paraguay, países que ya consumen el 30% de la simiente que sale de Charata.

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