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(8/May/16) Dos importantes asesores de establecimientos agropecuarios mostraron en A Todo Trigo 2016 el camino para pasar del manejo convencional a la agricultura por ambientes. En uno de los casos se duplicó el margen a renta respecto de los planteos tradicionales.

Ya no quedan dudas sobre los beneficios de la agricultura por ambientes. Los técnicos agropecuarios ya están, casi al unísono, en esa sintonía. En A Todo Trigo mostraron que el futuro del cultivo de trigo está ligado a este enfoque agronómico.

Uno de los paneles del gran encuentro triguero organizado por la Federación de Acopiadores estuvo integrado por Martín Artigue y Pablo Calviño. Los dos asesores dieron  respuestas a las inquietudes actuales de los productores sobre cómo, cuándo y por qué implementar agricultura por ambientes.

Artigue, indicó que la agricultura por ambientes elevó el piso de rendimiento de los cultivos de trigo. “Algunos productores han encontrado diferencias de rendimiento de 1.000 kilos por hectárea respecto del manejo convencional”, dijo el técnico.

Martín Artigue
Martín Artigue

“Cuando comenzamos a analizar los distintos ambientes –explicó-, encontramos que sobre un promedio de producción de trigo de 3.650 kilos por hectárea, en las zonas del campo con mayor humedad el rinde fue de 6.000 kilos y en las más secas de 2.500 kilos”.

Con un ejemplo, Artigue mostró la secuencia que siguió un establecimiento agropecuario de Río Cuarto, en el sur cordobés. En la primera etapa pasó del manejo tradicional por lotes a la identificación de macroambientes y se rearmaron los potreros en función de ellos, “diferenciando manejos y obteniendo resultados positivos”. El técnico explicó que el paso siguiente fue dentro de ese nivel macro empezar a diferenciar los distintos ambientes. “Si bien aumenta el nivel de complejidad, los resultados son muy convincentes”, dijo el técnico. Para enfrentar esa mayor complejidad, Artigue recomendó “armar paquetes tecnológicos basados en parámetros objetivos, que sean de fácil adaptabilidad y de alto impacto en el margen del cultivo, desarrollar protocolos de manejo y derivar actividades a las empresas especializadas que ofrecen servicios ligados a esta tecnología”.

“El mismo productor –agregó-, también hizo una cosecha diferencial y eso le permitió tener dos calidades en forma separada”. Artigue mostró que mientras una de las calidades tuvo un peso hectolítrico de 76,9, 10,5% de proteína y 22,1% de gluten, los valores de la calidad superior fueron de 79,2, 12,8% y 27,5% respectivamente.

Sudeste

Pablo Calviño
Pablo Calviño

Pablo Calviño, reconocido asesor del sudeste bonaerense, se refirió a la implementación de la agricultura por ambientes en esa región. En principio definió las variables ambientales de esa zona y consideró que es el primer aspecto a tener en cuenta al elaborar una estrategia de producción basada en la agricultura por ambientes. Así, destacó que la limitante principal de un alto porcentaje de los suelos del sudeste es la escasa profundidad por la de tosca cercana a la superficie y los diferentes grados de pendiente. Estos factores determinan grandes diferencias entre los lotes, tanto de erosión como de almacenamiento de agua. También explicó que se presentan suelos someros que son más  susceptibles al lavado del nitrógeno.

Calviño explicó que esas condiciones generan diferencias marcadas de rendimiento. Mostró que mientras que en los sectores cóncavos y vías de escurrimiento poco marcadas se obtienen 7.000 kilos de trigo por hectárea, en los suelos planos altos los rindes son de 6.200 kilos, en aquellos con pendientes y microelevaciones rondan entre 5.600 y 6.600 kilos. Además, comentó que en el pedemonte serrano del sudeste aparecen dos ambientes característicos. Uno está representado por los planos bajos que muestran una gran diversidad de rindes van de 2.500 a 7.200 kilos por hectárea. El otro ambiente son los sectores deprimidos con 3.000 a 5.000 kilos.

Como ejemplo, el asesor mostró los resultados obtenidos en un establecimiento del sudeste bonaerense en el que se ajustaron las rotaciones a los distintos ambientes. De esa forma, ubicaron a “cada cultivo en su nicho ideal”. El resultado fue que “Con el manejo por ambientes se duplicó la renta respecto a haber mantenido planteos tradicionales”, dijo Calviño.  Y cerró su charla indicando que, después de implementada la agricultura por ambientes,  “El futuro va hacia una agricultura de precisión”.

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