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(15/Dic/16) Una exhaustiva investigación de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), difundida ayer, analiza los números del campo y señala el aporte que realiza la economía. Y lo hace, además, con ejemplos didácticos. Por ejemplo, encuentra que, en un año, el campo siembra 48 millones de bomboneras.
Para medir el aporte de las cadenas agroalimentarias al país y determinar su relevancia, se establecen cinco indicadores y se analizan en base a la campaña 2014/2015: la producción, que es la base de la pirámide y genera un efecto multiplicador para los demás indicadores; la generación de empleo, tanto directo como indirecto; la generación de Valor Agregado Bruto (VAB) de las cadenas agroalimentarias y, por último, el aporte tributario y la generación de divisas por exportaciones.
El empleo Contrario a lo que se suele escuchar sobre la escasa demanda de mano de obra del campo, FADA muestra algo distinto. «Las cadenas agroalimentarias dan empleo a 45 monumentales llenos y generan 1 de cada 6 puestos de trabajo». Sobre el total de puestos generados, el 35% proviene de economías regionales, seguidas por las cadenas cárnicas y lácteas (32%), las cadenas granarias (32%) y la maquinaria agrícola (1,6%).
La producción Las cadenas agroalimentarias produjeron un total de 116,5 millones de toneladas de granos en 2014/2015 y se sembraron nada menos que 34 millones de hectáreas. «Esa producción equivale a 4,3 millones de camiones cargados. Si los estacionamos a todos al mismo tiempo, uno detrás de otro, podrían ocupar el equivalente a dos vueltas a la Tierra», dice FADA.
«A estos cultivos, bases para la producción de alimentos, se le suma la producción de carnes que alcanzaron los 5,1 millones de toneladas, entrelacarnevacuna(2,7millonesde tn.), aviar(2millonesdetn.) yporcina (457 mil tn.)», completa el informe.
Asimismo, hay otras producciones, como la de los vinos, con un total de 1.336 millones de litros producidos y la producción de leche, que alcanza un total de 11.216 millones de litros, aunque estos volúmenes se vieron reducidos para 2016 en aproximadamente 1.000 millones de litros.
Por otro lado, la producción de biocombustibles alcanzó un total de 2.800 millones de litros, distribuidos en 28% de bioetanol (caña de azúcar y maíz) y 72% biodiésel (soja). La producción de bioetanol de maíz consumió 1.150.234 toneladas de maíz (3% producción nacional).
«Cabe aclarar que de dichas producciones se generan subproductos sólidos como la burlanda (etanol de maíz) y harina de soja para utilizados en otros procesos productivos, tales como la alimentación animal», agregan desde FADA.
El PIB Para 2015, las cadenas agroalimentarias aportaron el 9% del total del PIB. Considerando al sector primario agropecuario y la industria manufacturera, aportaron el 5% y 4,2%, respectivamente.
Aporte tributario. Para el año 2015, se estima que las cadenas agroalimentarias aportaron $164.367 millones: $71.802 millones por el sector agropecuario primario y $ 92.565 millones por el sector agropecuario primario. «El mayor aporte es realizado en concepto de Derechos de Exportación (41%), IVA (23%), Aportes y Contribuciones a la Seguridad Social (19%), Impuesto a las Ganancias (11%), y en menor medida Créditos y Débitos Bancarios (5%) y Ganancia Mínima Presunta», aclaran.
Las exportaciones Aquí, el peso del campo es abrumador. «Las exportaciones agroindustriales aportan 6 de cada 10 dólares en concepto de ingreso de divisas por exportación», dice el informe y, además, es superavitario (a diferencia de la industria). En 2015, las cadenas agroalimentarias exportaron US$ 36.562 millones, el 64% del total de divisas por exportación: US$ 13.274 millones corresponden a productos primarios mientras que US$ 23.288 millones fueron Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA). Fuentes: CRA/Revista Chacra y El Economista.

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