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(19/Dic/16) El agua llegó a la zona núcleo, justo donde la soja y el maíz la necesitan. Continuarían las precipitaciones. Durante la semana pasada se agudizaron las señales de alarma, mientras la temperatura no cedía y la lluvia se hacía desear en la zona núcleo, se generalizaba el riesgo de incendio en muchos campos y literalmente se frenaron la cosecha del trigo-que arrastraba déficit hídrico desde hace varios meses en varios lotes- y la siembra de soja de primera y maíz tardío. Además, algunos lotes implantados con maíz mostraban déficit hídrico y en el caso de la soja la futura floración estaba comprometida.
Afortunadamente entre la noche del sábado y el domingo el panorama cambió rotundamente y ahora todo indica que las máquinas volverán al campo para acelerar las labores de la campaña 2016/17.
La provincia de Buenos Aires era una de las zonas que más agua necesitaba y el cielo respondió, en Lincoln llovieron alrededor de 70 mm, en Carlos Casares 35 mm, en Junín 44 mm, Alberti 32 mm, poco más de 20 mm en Pergamino y 65 mm en Arrecifes. Así es que este fin de semana los productores agropecuarios siguieron expectantes el desarrollo climático y finalmente pudieron festejar con las primeras gotas.
Porque el agua se estaba esperando y mucho, según señala Aapresid en un informe, en el sudeste bonaerense, durante los últimos cuatro meses las precipitaciones fueron menores a 50 mm en cada mes, con un acumulado de agosto a principios de diciembre de sólo 140 mm.
Para la soja, tal como indica la Bolsa de Comercio de Rosario en su último relevamiento del estado de los cultivos, quedan muy pocos lotes de primera por sembrar en el norte de Buenos Aires, en el resto ya se finalizó la implantación. Además casi la totalidad del área sembrada transita períodos vegetativos y un mínimo porcentaje está en inicios de floración. Por el momento la condición de la oleaginosa dependía de la zona porque iba de excelente a regular.
Así es que las lluvias llegaron justo para el buen desarrollo de la floración, ahí donde más falta hacía. Para el maíz en muchas regiones ya era evidente el déficit hídrico en los lotes implantados, al tiempo que la siembra en otras zonas estaba detenida.
Finalmente y luego del tan esperado alivio, resta que las máquinas vuelvan al campo para las labores agrícolas y que los cultivos implantados continúen su normal desarrollo. La buena nueva es que los pronósticos climáticos indican que a mitad de semana continuarán las precipitaciones. El campo, más que agradecido. Fuente: CRA/Ambito Financiero.
Lluvia en Olavarría. Desde la madrugada del sábado hasta el mediodía cayeron 41,3 milímetros en el partido de Olavarría, en tanto que el domfingo por la tarde la lluvia tuvo una marca de 6 milímetros, por lo que hizo un total de 47,3 milímetros durante el fin de semana, por lo que también fue un alivio para todos los productores en el centro de la provincia de Buenos Aires y en Olavarría especialmente.

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