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La reducción de los márgenes de rentabilidad y la merma en el consumo castigan al sector, que continúa en una profunda crisis. Se estima que en 2017 la producción lechera caerá un 20 por ciento.
(21/Feb/17) El año pasado fue uno de los más duros para el sector lácteo del país. A la caída de la producción primaria de leche de más de mil millones de litros en comparación con 2015, se suma la merma en el consumo, que se ubicó por debajo de los índices de 2001, llegando a unos 23 litros por persona. Y a esto se agrega otro dato alarmante y que profundiza la crisis: en la última década cayó un 38% la cantidad de tambos en la provincia de Buenos Aires.
Según datos del Ministerio de Agricultura de Nación a los que accedió DIB, en la actualidad existen en la provincia 1.565 tambos registrados en el Sistema Integrado de Gestión de la Lechería Argentina. Diez años atrás, las estadísticas oficiales indicaban que la cantidad de establecimientos eran 2.508. Es decir, la caída es del 38% y eso, sin duda, es otro de los factores que impactaron en la merma en la producción.
El escaso margen de rentabilidad por la diferencia entre lo que percibe el productor y lo que recauda la industria, el aumento en los costos y sobre todo las inundaciones en las zonas más productivas del territorio, pasan factura y ahondan la crisis. Y justamente la rentabilidad final es lo que llevó también a muchos productores a dejar el rubro.
En ese sentido, hay ciudades donde el impacto en los últimos diez años se nota más: en Trenque Lauquen se pasó de 215 a 175 tambos; en Carlos Casares de 47 a 29; en Tejedor de 60 a 30; en Chascomús de 40 a 16; en Brandsen de 51 a 17; en Ameghino de 47 a 32; en General Pinto de 98 a 56; en General Villegas de 189 a 112; en Lincoln de 122 a 60; en Alem de 96 a 27; en Navarro de 146 a 81; en 9 de Julio de 68 a 47; en Pehuajó de 58 a 40 y en Tandil en diez años se pasó de 103 tambos a 63 en la actualidad.
Para Matías Cardini, vicepresidente de la Sociedad Rural de Trenque Lauquen, 2016 fue muy duro y si bien se están “acostumbrando” a que todos los años cierren uno o dos tambos, sólo el año pasado cerraron cinco. “Estábamos a favor del sinceramiento del tipo de cambio y de la quita de las retenciones, pero creemos que fueron medidas que deberían haberse hecho de manera más gradual”, aseguró el dirigente.
Según el Observatorio de la Cadena Láctea (OCLA), el mercado argentino produjo en 2016 unos 10.182 millones de litros, un 11% menos que un año antes. Pero lejos de esperar un panorama más alentador, la Asociación de Productores de Leche (APL) estima que en 2017 se dejarán de producir unos 2 mil millones de litros, lo que representa un 20% de lo que suele obtenerse cada año. Ese número sería el peor de la última década y equivale a todo el saldo exportable anual, lo que impactará, sin dudas, en el precio interno.
“El 2016 ya era un año complicado por la situación que arrastraba el sector, por la suba del dólar y por el mercado internacional deprimido. A eso hubo que sumarle las inundaciones. La cuenca de Santa Fe y Córdoba, la más importante, fue duramente castigada y la producción bajó considerablemente”, explicó Cardini, quien estimó que este año no debería ser peor que el anterior.
Menos facturación. Según el OCLA, uno de los factores que acrecentaron el cierre de los emprendimientos agroindustriales fue la fuerte caída en la facturación por precio y volumen de fines de 2015 y principio de 2016, la cual se posicionó en unos 600 mil pesos para el tambo medio en 180 días. Y en materia de precios internos, cada tambero recibe unos 4,50 pesos por cada litro de leche cruda, que es la materia prima básica, y aunque es muy superior a lo que se pagaba hace doce meses, desde el sector estiman que la cifra debe llevarse por lo menos a 5,80 pesos para que sea rentable.
Reunión. El Consejo Federal Lechero, que nuclea a la Nación y a las provincias, se reunirá en Santa Fe. Con la presencia del ministro de Agroindustria, Leonardo Sarquís, las autoridades discutirán políticas para el sector con la premura de la emergencia hídrica y del golpe a la producción.

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