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(25/Ene/18) La subsecretaría de Energías Renovables trabaja con el “ambicioso objetivo” de que para 2020 “todos los hogares rurales del país a los que no llega la red eléctrica, tengan acceso a la electricidad para cubrir necesidades energéticas básicas”.

Tales requerimientos elementales incluyen “la iluminación, el uso de una radio AM/FM y la recarga de teléfonos celulares”, dice un informe de la subsecretaría al que accedió Télam.

El informe refiere a la decisión de licitar la compra de kits solares domiciliarios de baja potencia y lámparas solares recargables para atender las necesidades de 120.000 hogares rurales.

El llamado a licitación se abrirá el próximo 15 de marzo, en acciones conjuntas de la Nación y las provincias “para garantizar de manera urgente y prioritaria el acceso universal a la energía eléctrica básica, permitiendo que cada familia cuente con energía digna, segura y accesible”.

En este sentido se modificó la forma de operación del Proyecto de Energías Renovables en Mercados Rurales (Permer), que se lleva adelante desde el año 2000 con financiamiento estatal y del Banco Mundial.

Concretamente, la subsecretaría redefinió la tecnología a emplear, la modalidad de compra e instalación, el modelo de operación y mantenimiento, y la sostenibilidad del servicio “para llegar más rápido y de manera sostenible a todos los hogares”.

El cambio se adoptó luego de comprobarse que la tecnología usada hasta el momento “no permite garantizar el anhelado acceso universal (a la electricidad) en un plazo razonable”.

Para formular tal diagnóstico los funcionarios del área analizaron el monto de la inversión inicial, el costo de mantenimiento y sustitución, y las prestaciones de los actuales sistemas solares domiciliarios (SSD), al igual que el desempeño alcanzado por las distintas provincias para asegurar un servicio confiable y de calidad.

Se optó así por una tecnología que “en los últimos años se ha consolidado en los principales mercados del mundo (Africa y el sudeste asiático) como la principal herramienta de acceso a la energía: aquella conocida como Pico-PV o Solar Fotovoltaica de Tercera Generación (SF3G)”.

Esta última se caracteriza por ser “plug & play” (conectar y usar), lo que significa que “es muy sencilla de instalar: el mismo usuario, sin conocimiento técnico alguno, debe poder armar y operar un sistema de este tipo”.

Esta misma característica, destaca el informe, permite que ante un desperfecto, el usuario pueda desarmar su sistema y acercarlo a un punto convenido para su revisión y eventual reparación.

“Mientras que en la actualidad un desperfecto en un SSD requiere la visita de una cuadrilla con personal técnico calificado al domicilio del usuario, los sistemas SF3G permiten transferir parte de este proceso al usuario, reduciendo los costos y agilizando los plazos de la restitución del servicio”, indica.2

Por otro lado, afirman los técnicos de la subsecretaría, se trata de sistemas integrados de fábrica, “kits” diseñados y probados para lograr un óptimo desempeño de todos sus componentes, y por los que se obtiene una garantía integral de un único fabricante, a diferencia de los SSD, donde las fallas técnicas deben dirimirse entre los fabricantes de los distintos componentes y la empresa que los integró.

Por otra parte, sistemas pequeños con módulos fotovoltaicos de potencias desde 5 a 10 Wp (vatio pico) pueden proveer iluminación de calidad y uso de una radio, mientras que los que van de 10 a 40 Wp alimentan televisores LED y ventiladores, entre otras aplicaciones, concluye el informe. Fuente: diario EL POPULAR

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