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(24/May/18) La recolección de soja en el centro y norte de la provincia de Santa Fe se reanudó esta semana por las buenas condiciones climáticas, pero con la persistencia de “pérdida en la calidad de grano como así también la disminución de los rendimientos, que sería de relevancia”.

De acuerdo con el informe semanal que elaboran el Ministerio de la Producción de la provincia y la Bolsa de Comercio de Santa Fe, esta semana “se logró un grado de avance del orden del 85%, representando aproximadamente unas 765.000 hectáreas, con un retraso de 10 días de finalización de cosecha en referencia al ciclo anterior”.

Lo más preocupante es que se confirman los rendimientos magros, motivados principalmente en los períodos de sequía que afectaron a los cultivos en los momentos clave, como el del crecimiento de las plantas y la floración.

La pérdida de calidad y la merma de los rindes “alteraría lo estimado” antes de la campaña, aunque es una situación que los productores podrán evaluar en forma fehaciente “al reanudarse plenamente la recolección”.

Otro de los problemas radica en el progreso de las malezas ocasionado por el actual período de mucha humedad.

Los rindes obtenidos en la semana fueron de entre 7 y 22 quintales por hectárea para la zona norte; de entre 17 y 19 quintales en el centro, con lotes puntuales de hasta 35; y de entre 30 y 33 quintales en la zona sur, donde se registraron picos de hasta 35 quintales por cada hectárea.

El caso de la soja tardía tampoco es alentador e incluso “muchos productores estuvieron ante la disyuntiva de la trilla o el abandono del lote”, debido a las pérdidas ocasionadas por la sequía inicial, el posterior ciclo de mucha humedad y “un progreso agresivo de las malezas”.

Hasta la fecha se logró un grado de avance del orden del 40% de la superficie sembrada, lo que representa unas 205.000 hectáreas, con un retraso de 28 puntos porcentuales en referencia al año pasado en similar fecha.

Los rendimientos promedios fluctuaron desde tres a cinco quintales por hectárea y los máximos entre 18 y 30, con lotes puntuales de 35 quintales, lo que demuestra “muy heterogéneos resultados, presentándose situaciones en que habiendo comenzado la trilla y no superando los dos a tres quintales de rendimiento se optó por no continuar”.

Esta semana concluyó el ciclo del cultivo del arroz con una superficie sembrada de 32.000 hectáreas e igual superficie cosechada, con un rendimiento promedio de 6.500 kilogramos por hectárea y una producción de 208.000 toneladas.

Esta campaña arrocera “tuvo una mayor superficie sembrada; los cultivos un buen crecimiento y desarrollo, y el rendimiento promedio fue superior en 1.000 kilogramos por hectárea en comparación con las últimas ocho campañas, con una calidad del grano de buena a muy buena”.

Las condiciones climáticas no permitieron trabajar en los lotes sembrados con algodón en el sector este de la zona norte de la provincia, mientras que en el oeste “la recolección se reanudó lentamente, con una leve tendencia en la disminución de los rendimientos obtenidos y a la calidad del producto”.

Similar situación atraviesan los cultivares de sorgo, que por cuarta semana consecutiva no registró avance en la trilla, con lo cual hasta la fecha el progreso fue del orden del 50% de la superficie sembrada, con rindes de entre 20 y 55 quintales por hectárea.

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