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(21/May/2019) Dos emprendedores tuvieron un sueño y lo concretaron. Agragarle valor a la producción de trigo desde el sur de Buenos Aires y llegar a las góndolas del mundo.

Se trata de Agustín Korman y Javier Nougues, que se iniciaron sembrando trigo candeal (trigo duro) en Coronel Suarez, provincia de Buenos Aires en 2015. Años después, definieron agregarle valor a la materia prima y comenzaron a exportar pasta seca de calidad.

“Comenzamos produciendo trigo candeal en 2015, pero siempre con el objetivo final de agragarle valor”, comentó Javier Nougues, co fundador de Bonalma. En conjunto desarrollaron una marca, Bonalma, bajo un concepto con determinadas especificaciones: “Una pasta seca de calidad superior”.

“Es una pasta seca argentina que deslumbra por su color dorado, nivel proteico y textura al dente”, detalló Nougues en el marco de un encuentro organizado por el IAE Business School junto al centro de Agronegocios de la Universidad Austral de Rosario.

Esta oferta de calidad se presenta en las gondolas del mundo bajo las siguientes presentaciones, todas con un empaque primario de 500 gramos:

Penne Rigate

Spaghetti

Fusilli

Farfalle Tonde

Chifferi Rigati

Primeros pasos a la exportación

En el camino hacia el mundo desde Bonalma se reunieron con más de 120 potenciales clientes. Pasando por supermercados, importadores y distribuidores analizando su oferta.

Hoy en día exportan a Uruguay, Honduras y Panamá y en el ultimo trimestre de 2019 estarán desembarcando en Brasil. Para 2019 esperan un crecimiento orgánico en los mercados actuales con muchas expectativas sobre la reacción del mercado brasilero ante esta nueva propuesta de valor.

En Uruguay exportan a una cadena de supermercados que tiene 86 bocas de distribución a nivel nacional: “Es ir directamente del campo a la góndola”.

Desde Bonalma destacan que hay una oportunidad muy grande en un mundo que demanda productos de calidad, con un perfil de consumidores cada vez más exigentes.

“Argentina tiene las condiciones para producir pasta de calidad. No solo climáticas, sino también con una gran capacidad de molienda y de producción”.

El modelo de Bonalma tiene dos pilares fundamentales:

Primero: “Para exportar valor agregado hay que unirse. Como hizo la cadena del vino, que surgió de una crisis. Estoy convencido de que una empresa sola este desafío no se puede encarar. Es por ello que hoy buscan darle escala al negocio y están en la búsqueda sumar nuevos productores agrícolas al esquema de negocio”.

Segundo: “Va más allá de transformar la materia prima en pasta. Es darle valor agregado intangible, que no se mide en plata. Un producto que puede maximizar la utilidad del supermercado. Por ello consideran fundamental la relación con la demanda y una “capacitación” que indique el

En 2018, el spaghetti y fusilli Bonalma fueron galardonados por el iTQi (International Taste & Quality Institute) con sede en Bruselas, organización líder dedicada a catar y promover productos alimenticios de Sabor superior. El iTQi trabaja en asociación con las 15 instituciones culinarias más prestigiosas de Europa.

“Cuando contamos afuera que somos uno los principales exportadores de trigo del mundo, les cuesta entender porque no exportamos pasta seca de calidad”, destacó mostrando la gran oportunidad que tiene la Argentina con una producción que se encamina a un nuevo récord para el ciclo 2019/20, más allá de cualquier incertidumbre electoral. Dos jóvenes que despiertan al agro.

Fuente: AgroFy

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