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(19/Jun/2019) La estancia Las Chilcas se convirtió en pionera por su eficiencia en la producción. Este establecimiento logró incorporar la cría de cerdos y bovinos, plantación de soja, maíz y garbanzos; producción de biogás y bioetanol, obteniendo una producción circular que le permite reducir el costo de producción.

La estancia está ubicada al norte de Córdoba, al límite de Santiago del Estero. El establecimiento fue adquirido en 1980 por la familia Aguilar y hace más de 30 años que se dedican a la agricultura aplicando tecnología e innovación y de manera sustentable: bioeconomía.

Mario Aguilar, propietario de la estancia, argumentó a Agrofy News la importancia de su política de trabajo. “Nuestro grano tiene que salir en 4 patas”, destacó. Con esa frase como estandarte, la estancia que comenzó en 1985 con 2 mil cabezas de ganado hoy logra autoabastecerse de alimentos para los animales, producir fertilizantes con el estiércol y generar biogás para producir bioetanol.

“Comenzamos un proceso de crecimiento de agregar valor a nuestros granos y diversificar en diferentes actividades. La primera fue la granja porcina, esto fue a partir de 2012”, sostuvo Aguilar.

Actividades que se desarrollan

-8.400 hectáreas agrícolas de maíz y soja

-32.000 cabezas por año de feedlot

-500 madres porcinas

-1800 hectáreas de ganadería extensiva

-5 millones de bioetanol por día

Aguilar destacó que el objetivo siempre fue sumar valor agregado a los granos. En este sentido sostuvo que piensan la producción como herramienta para obtener el mejor costo por kilo producido.

Desde Las Chilcas argumentaron que la gran distancia a los puertos obligó a diversificar las actividades. “Fue por una necesidad que desarrollamos este sistema de producción. Fuimos buenos copiadores de sistemas que funcionan”, sostuvo Aguilar.

Círculo virtuoso

Este sistema de producción comienza con la cría de cerdos y bovino. Además la estancia implanta 8.400 hectáreas de maíz y soja. De esta manera utilizan el estiércol de los animales para fertilizar los cultivos y el sobrante se destina a la planta de biogás.

En la planta se fabrica gas que es utilizado en la destilería de alcohol. Esta pequeña destilería utiliza el excedente de granos y usa el biogás para generar bioetanol. Y por último el bioetanol es vendido para corte de combustible. Con el tiempo buscan utilizar ese combustible para abastecerse con su propia energía eléctrica.

En este sentido, Aguilar argumentó que la destilería de bioalcohol requiere de un combustible para hacer vapor y poder llevar el calor y trabajar en la planta. Además sostuvo con la planta de biogás se ahorraron una factura importante de gas.

“Con el estiércol además de fertilizar, producimos biogás y con el subproducto del biogás tenemos biol que lo usamos para fertilizar y producir nuestros maíz. Este cultivo va a engordar nuestros animales y cerrar el círculo”, explicó Aguilar propietario de Las Chilcas.

Fuente: AgroFy

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