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Espectacular debut fue el de la cabaña La Camila. Porque después de muchos años Fernando Castillo –que ha ganado algunos reconocimientos importantes con su hacienda Shorthorn en eventos de nivel nacional- se decidió a hacer su primer remate, en sus instalaciones, y fue un éxito total. Por la fiesta, por la raza, por el encuentro, por los precios y porque un balance tan bueno como el que se dio este miércoles 22 de septiembre de 2021 (fecha que quedará marcada para siempre en el corazón de toda la familia y su equipo) permite afrontar el futuro con un optimismo mayor al que ya tenía. VER GALERIA FOTOGRAFICA Y VIDEOS (2) AL FINAL DEL INFORME.

Porque el reciente éxito del toro Federico, consagrado como Reservado Gran Campeón en la 34ª edición de la Exposición Nacional Hereford que se realizó en el predio de la Sociedad Rural de Azul, y que había finalizado apenas dos días antes con esa enorme coronación para la cabaña La Camila, fue el empujón final que necesitaba Castillo, su hijo Emilio (mano derecha en la cabaña), así como su esposa Karina, y toda su gente para llevar a cabo este remate excepcional.

Hasta el clima ayudó, porque si bien una llovizna hacía mirar al cielo más de una vez y el frío no dejó de irse, lo bueno fue que dos horas después que todo quedó desarmado para volver a empezar, la lluvia comenzó a caer con todo. Fue una bendición, por otra parte. Antes se había vendido todo (quedó solamente un toro del lote PR 16 y tres vaquillonas PP, pero seguramente después del remate los cuatro animales fueron vendidos), con el excelente martillo de Patricio Mac Grath (36 años, desde hace 13 con la firma Madelán), que además de un tremendo conocimiento de la raza le aportó su impronta, con un vértigo muy intenso y el humor en los momentos justos.

Claro que la estrella del remate era el toro Federico (hijo de Freddy), de 880 kilos, que había pesado 36 kilos al nacer, hace dos años, que dos días antes se había quedado con la cucarda al ser elegido el Reservado Gran Campeón Hereford, por el jurado Francisco Gutiérrez, en la Expo Nacional de Azul. Y fue el primero en salir a la pista para ser vendido a Mario Berizzo, de Entre Ríos, en la espectacular cifra de 1.260.000 pesos (el Gran Campeón, en Azul, hizo $1.300.000).

Después se vendieron once toros más PP: Centauro (790 mil, a cabaña La Fortaleza), Williams (400 mil, a Lisandro Asnaghi), Coronel (500 mil, a Don Goyo), Cicerón (400 mil, a la productora olavarriense Andrea Lezaeta, quien estuvo junto con su esposo Randy Brinks), Camaleón (860 mil, a cabaña La Cautiva, de Córdoba), Hércules (500 mil, a Milagros SA), Fausto (500 mil, a Milagros SA), Tomás (470 mil, al productor olavarriense Santiago Cajén), Goyito (460 mil, a Milagros SA), Tranqueras (460 mil, a Milagros SA) y Carnaval (430 mil, a Jucarda).

Si se hace el promedio entre el máximo ($1.260.000) y el mínimo ($400.000), da $830.000, aunque si se hila más fino y se hace el promedio general de los doce toros vendidos Puro Pédigree, entonces la cifra es de  ($7.030.000 la cifra total) 585.000 pesos. Después llegó el momento de vender toros PR (Puro Registrado) y allí La Camila puso en la pista –excelente armada, con estructuras de DC, la empresa de Manuela Durán y Javier Colotta- otros diez lotes. Es decir, fueron otros espectaculares 30 toros y sólo uno no se vendió durante el remate (fue vendido posteriormente) y entre los compradores figuraron la estancia olavarriense La Susana, así como otros productores de esta ciudad como Aramburu, Andrea Lezaeta, entre otros.

Y de afuera se anotaron varios: Don Nicolás (Tres Arroyos), Villamayor, Ervitti (De la Garma), Suc. de Alfredo Porto, Paradise (dos toros PR, promedio $290.000), La Tapera, Lisandro Asnaghi, Santiago Bertolotto (se prendió en varias pujas), Irurueta, La Semilla, Don Nicolás ($250.000 de promedio, que fueron para Tres Arroyos) y Pedro Cantori.

Entre los olavarrienses, Aramburu se llevó tres toros PR (promedio de $325.000) y La Susana nada menos que siete toros (promedio de $243.750). En tanto Andrea Lezaeta, que se había llevado un PP, también eligió un excelente reproductor en 300 mil pesos (“Para el plantel necesitaba esos dos toros”, comentó a la pasada, mientras se acomodaba con un café en una de las tribunas instaladas al lado de la pista central).

Si vamos a los promedios de toros PR, calculando entre el mínimo ($200 mil) y el máximo ($360 mil) da $280.000, pero si se tiene en cuenta los valores de todos los toros vendidos, en forma detallada, da un promedio de 206.103 pesos. Los más caros fueron dos que se llevó Aramburu, de Olavarría, en 360 mil pesos.

Por otra parte, hay que resaltar que el servicio gastronómico de Marcelo Sequeira trabajó de manera excelente durante todo el remate. “Fue espectacular, porque la familia Castillo nos dejó desarrollar todo el servicio como queríamos. Todo salió tal lo programado. No hubo quejas y todos quedaron conformes, por lo que nos dijeron a cada momento. Les brindamos el mejor servicio y salió excelente, tanto en la carpa como alrededor de la pista. Nos gustó trabajar con La Camila” dijeron Marcelo Sequeira y su esposa luego del evento.

Hubo varias caras conocidas en el remate (después seguimos con el comentario de las terneras y vaquillonas preñadas, por supuesto), como el intendente municipal Ezequiel Galli acompañado por dos funcionarios, Bruno Cenizo y Diego Robbiani. Y también varios productores como Alejandro Spinella (hará en octubre, en día a confirmarse próximamente, su remate anual de la cabaña Don Romeo), Horacio La Valle (compró una vaquillona PP: “Por supuesto que vine para darle una mano a Fernando. Necesitaba una buena vaquillona y la compré. La verdad, está excelente el remate” dijo el hombre de General Belgrano, propietario de la cabaña Las Tranqueras), Sebastián Matrella (ex presidente de la Sociedad Rural, en uso de licencia ya que está abocado a la política por el radicalismo) y Guillermo Cassano (de la cabaña La Tigra, que próximamente hará su remate en Tornquist).

También se lo vio al veterinario Dr. Daniel Tálamo (relacionado con una importante cabaña de la región), Julio Schmale, Juan C. Gargiulo, los hermanos Marcos y Waldemar Auzmendi, Germán Alberdi (el representante de Colombo y Magliano). También a quien peleó la puja por el toro Federico, el flaco Francisco Antunovic (La Fortaleza, de Villa Valeria, Córdoba), quien en un momento pareció que paraba de discutirle a Mario Berizzo la compra del Reservado Gran Campeón, pero reactivó y lo llevó hasta el final. Pero luego compró el segundo toro que salió a la pista, Centauro, en 790 mil pesos. También se lo vio al dirigente de la SRO, José María Ortiz, y al productor Alberto “Tini” Alem.

Cuando llegó el turno de las terneras y vaquillonas Puro Pédigree, también los precios fueron excelentes. La primera que salió a la pista, Fresa, sin servicio todavía, se la llevó Ganadera Esquel (una cabaña de Río Frío) por la que pagó 800 mil pesos, un precio espectacular. Pero fue más espectacular cuando llegó el turno de Amapola –previamente, Celeste se vendió en 400 mil pesos y se la llevó para General Belgrano el reconocido productor Horacio La Valle-, ya que luego de varias manos que se levantaron, finalmente se la quedó Guillermo Cassano, el propietario de La Tigra, quien pagó nada menos que 1.140.000 pesos, por lo que allí volvieron a surgir los aplausos de toda la gente (alrededor de 300 personas, o quizá un poco más, que fueron al predio de La Camila).

Salvo las terneras Adela y Ernestina y la vaquillona Queen (con servicio para octubre/noviembre, servida por Maní), se vendieron las otras ocho. ¿El promedio?, si se tiene en cuenta el máximo valor que se pagó (1.140.000) y el menor (250.000) da un monto de 505.714, pero si se tiene en cuenta los precios de las ocho vendidas, da un promedio de $441.500. Impecable.

Al final salieron a la pista las vaquillonas PR y VIP, de cabaña La Camila (seis lotes en total: 32 animales) y de la cabaña invitada Don Franco (10 lotes: 75 animales en total). El primer lote que salió a la pista fue el más caro y se lo llevó José María Ñáñez, pagando 174.000 pesos por cada una, y aquí el promedio de las madres de La Camila fue de 143.000 pesos (teniendo en cuenta el valor máximo y el mínimo), pero si tenemos en cuenta el valor de todos los lotes que se vendieron (allí apareció Renovales con dos lotes y se llevó 7 vaquillonas, y Náñez otros dos, 12 en total), entonces el promedio fue de $139.167 por lote.

En tanto que en los diez lotes de Don Franco, de los cuales siete estaban servidas por Maní y los otros tres estaban sin servicio, se vendieron a 100 mil pesos como máximo (dos lotes, 14 en total que se llevó Santiago Cajén, así como otro lote de 7 vaquillonas por 99 mil pesos, y luego se anotó con otro lote de 7 vaquillonas por 91 mil pesos: compró 28 en total) y a 67.000 como mínimo, lo que da un promedio de 83.500 pesos, pero si se tiene en cuenta los diez lotes vendidos, en forma detallada, entonces el promedio queda en $90.807. Entre los compradores, además de Santiago Cajén, estuvieron El Cardal, Agropecuaria Monasterio (Necochea), La Matilde, José Barrientos, Vilma Rodríguez, César Lindner y La Verde (cabaña de Suipacha).

A las 16.43 en punto Patricio Mac Gray bajó el martillo por última vez. Fueron dos horas y media a puro remate, con la mejor calidad, con genética Hereford del más alto nivel, con emoción por parte de la familia Castillo, con el orgullo de cabañeros y criadores que compraron lo mejor, con satisfacción por parte de Alejandro De la Tour (presidente de la Asociación Criadores de Hereford) que se hizo presente –le entregó, al comienzo- un presente a Fernando Juan Castillo, y con la gente que concurrió a La Camila para compartir una tarde realmente espectacular. Todos salieron contentos, y eso es lo mejor que puede pasar cuando se desarrolla un remate de estas características. Y La Camila va por más…

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