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(23/Nov/16) Dirigentes confían en un 2017 con mejores resultados y valoran las modificaciones macroeconómicas.  Es cierto que el sector agropecuario resultó, quizás, el más favorecido por las políticas que introdujo el gobierno de Mauricio Macri.

El “cambio” estuvo a la vista apenas asumió el Presidente, con la eliminación de las retenciones para todos los productos menos la soja –que recibió una rebaja del 5% –y la quita de los cupos para la exportación. Al poco tiempo, el equipo económico comunicó la salida del cepo cambiario, lo cual generó un fuerte repunte en las liquidaciones de granos, dado que en enero se registraron las ventas más altas en años.

Es más, ya en octubre la actividad logró superar el total alcanzado en 2015, y lleva recaudados casi US$ 22.000 millones. Sin embargo, aún restan varios puntos por mejorar, principalmente en lo que se refiere a economías regionales y lechería, dos segmentos que no logran despegar, y que este año mostraron retrocesos a causa de la suba de tarifas, las condiciones climáticas adversas, la creciente apertura de importaciones y la amplia brecha que existe entre el valor que cobra el productor y el precio final en góndola.

De estos temas se habló ayer en la edición especial de Agromanagement, un seminario que se realiza entre tres y cuatro veces al año y que pone el foco en tres ejes: la innovación, el emprendedurismo y la sustentabilidad. Durante el evento, dirigentes y empresarios del sector compartieron experiencias y aportaron su mirada en relación a un futuro de corto y mediano plazos, sobre todo en materia de producción de alimentos y generación de empleos, dos de los puntos que más le interesan al Ejecutivo en la actualidad, debido a que prevé que el país elabore más alimentos de lo necesario para abastecer al mercado interno y que ese sobrante pueda volcarse a la exportación.

Optimismo oficial “Tenemos que apoyar, tenemos que trabajar todos juntos”, arrancó Leonardo Sarquís, ministro de Agroindustria bonaerense. El funcionario fue el encargado de abrir la jornada, en la que fue recibido con aplausos, y pidió “pensar en la gente en primer lugar”, al afirmar que las políticas decididas con respecto a las retenciones –que en la próxima campaña finalmente se reducirán en el 0,5% mensual, contrariamente a lo que se había prometido– tienen que ver con priorizar los problemas más urgentes de la sociedad.

De todos modos, se mostró entusiasmado a causa de los incrementos en la superficie de trigo en la provincia, donde a pesar de las inundaciones de octubre las labores avanzan en forma fluida.

En ese sentido, Sarquís resaltó el retorno a la inversión por parte del eslabón primario, que decidió apostar por alta tecnología y acceder a los créditos ofrecidos por los bancos Nación y Provincia. Respecto de los impuestos y blanqueo, para Alejandro Larroudé, socio y director de Impuestos del agro en el estudio Barrero & Larroudé, el sector “va en buen camino” en materia tributaria.

“Este ha sido un año que empezó con muchas expectativas y gran parte de las promesas en lo impositivo se han cumplido. Por supuesto que se trata de pequeños parches, y esperamos ir hacia una integración, hacia un cambio global en los impuestos en Argentina, ya que éstos no se modifican hace demasiado tiempo y cuentan con fallas”, le dijo el experto a El Economista, al tiempo que destacó “la reciente ley para las pymes”, que – consideró- “traerá beneficios impositivos, en el marco de un proceso que llevará tiempo pero que seguramente derivará en una reforma integral”. “Todos tenemos que dar una mano y no ser ansiosos.

Hay que tomar en cuenta que venimos de quince o veinte años con problemas que no vamos a solucionar en uno. Necesitamos tener más paciencia, hay muchas posibilidades de crecimiento en esta Argentina”, agregó.

En cuanto al blanqueo, Larroudé resaltó que “hasta el momento se registraron bastantes ingresos” y proyectó un buen número que se reflejaría en el sector agropecuario en un futuro cercano. “Tenemos que tener presente que en general las empresas o las personas venimos de otros blanqueos que nunca se han cumplido, de interminables trámites, de prórrogas.

Esa vez aparecen beneficios nuevos e inéditos, y todavía hay un plazo hasta el 31 de marzo para concretar, por lo cual sostengo que los números finales los veremos sobre el fin de este año o a principios del próximo”, detalló. Fuente: CRA/El Economista.

 

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