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“Muy contentos y agradecidos con la gente, con los productores y cabañeros que nos acompañan. Tenemos nuestro equipito. Yo siempre digo que somos un Defensa y Justicia, no somos River ni siquiera Huracán, pero somos DyJ y vamos para adelante, haciendo las cosas con mucho cariño y mucho esmero, y es lindo ver a gente amiga que viene de todos lados como Enrique Fernández de Salliqueló, de Chillar, Tandil, Olavarría, Tapalqué, Cacharí, General Alvear, Azul. Estamos a gusto, nos sentimos acompañados, es un placer trabajar con tanta gente amiga, y sacamos adelante un remate normal, con valores razonables, con nada raro, sino que es todo bueno. Agradecido y contentos, de ir terminando la campaña de cabañas. Nos quedó un toro sin vender, pero luego del remate fue vendido. Si nos quedaban diez es otra cosa, pero quedó apenas uno. Y ahora preparándonos para el último de los últimos, que es la Exposición de Olavarría (14 y 15 de octubre) que es el gran clásico que tendremos el viernes 15 de octubre”. Así abrió la charla el martillero azuleño Juan Wallace, en una entrevista exclusiva con LU32 Radio Olavarría (Diego Giggi) y campoindustria.com.ar, luego del remate del 7 de octubre en la Sociedad Rural de Tapalqué, organizado y coordinado por uno de sus representantes, Eduardo “Pipo” Rocha.

Los vientres, en donde siempre se trabajan un poco los remates, fue fácil venderlos en esta oportunidad…

Sí. La gente está viendo que los remates de invernada están muy firmes. Y al estar tan firme la invernada de alguna manera les preocupa no quedar descansados, ya que tienen pasto y pueden cubrir lo que han vendido. A su vez están comprando una vaca con parición en marzo por lo que saben positivamente que hasta el año que viene no van a tener que darle de comer. La hacienda es buena, es nueva, está bien presentada, tiene garantía sanitaria, y entonces la compran sin dudar. Son valores buenos. Una vaca hizo 100 mil pesos, es decir que son dos terneros. Estamos de vuelta en las mismas relaciones de toda la vida.

Ha sido un año bueno para la ganadería en líneas generales y las cabañas han tenido buenos valores, con un cierre importante de año para lo que resta, ¿es así?

Fue un año muy difícil porque venimos de dos secas de dos años seguidos, cuando la gente quería acomodarse un poco cerraron las exportaciones. Después vinieron las discusiones, los problemas, la amargura. Porque es feo venir con toda la proyección y de golpe sentís una piña en la boca que te tira para atrás. Eso fue un golpe durísimo, pero el productor si tiene pasto se pone contento, si vende su producción se pone contento, y nos vamos dando ánimo entre nosotros. No es un negocio brillante, pero es un negocio de expectativa, de esperanzas, de ver que uno va haciendo las cosas, gastando en genética, las cosas van saliendo a veces un poco más difíciles y otras veces es más fácil, pero van. Estamos para pelear e ir para adelante.

¿Hay esperanza de que el gobierno cambie las cosas de manera total y vuelva la flexibilización, a lo de antes, se mantiene ese optimismo en el productor?

Particularmente no puedo hablar por la gente porque no son quién. Yo, personalmente, no tengo ese optimismo. Pero indudablemente pienso que estamos en un país…excepto que vayamos a Venezuela que produce petróleo y no puede vender petróleo. Nosotros que tenemos campo con todo lo que produce y no salir a venderlo, es algo que no entra en la cabeza de nadie. Si me dicen que hay que combinar cosas, dejar algún corte acá, veo que sí hay que buscarle la vuelta y ser generosos, pero venir con prohibiciones con disparates. Nos guste o nos guste, como se decía antes, la Argentina puede salir con el campo, nunca contra el campo, algo así decía ese lema. Y la Argentina es campo. No es nuestra virtud, nuestro logro, simplemente salimos acá. El que nació en Islandia tiene nieve y carbón, pero no hay vacas, y nosotros acá tenemos lo que tenemos, con sus características y estas ventajas. En la medida que tengamos la mejor ganadería posible, producir la mayor cantidad de carne posible, será mejor. Habrán visto en el remate: había toros hijos de Remixado, y yo conozco la cabaña del padre de Remixado, y los abuelos, y también estaba Lomas Pampas, y se ve que todo el mundo está preocupado para ver cómo puede lograr un kilo menos al nacer o un kilo más al destete. Están fijándose las cabañas el período de gestación, ya que eligen los toros por durabilidad de la gestación. Un toro que hace tener menos tiempo al ternero dentro de la panza de la vaca es elegido ante otro toro que tiene más tiempo el ternero dentro de la vaca. Entonces buscan de todos lados, qué más se quiere que toda esa gente está preocupada y luego los productores salgan a comprar un toro con todas esas ventajas. Entonces aprovechemos esas ventajas, tenemos que nutrirnos de esa gente que trabaja para nosotros y vayamos para adelante, pensemos que con este gobierno o con el otro, nosotros nos moriremos y vendrán nuestros hijos o nietos, y alguno lo podrá aprovechar. No sé de política, pero sí sé que hay que trabajar, hay que hacer las cosas de la mejor manera e ir para adelante, y en ese camino estamos nosotros.

¿Como lo hemos hablado en remates anteriores, son medidas que se basan en la ignorancia o en un poco de mala intención?

No sé. Se mezcla un poco todo. Pero básicamente es falta de generosidad, es falta de conocimiento. Si te explican que una vaca pare un ternero por año, que a los procesos hay que respetarlos en sus tiempos, creo que se da un poco de ignorancia y un poco de egoísmo, de celos. Cómo esta gente tiene campo y yo no tengo campo…pero eso es propio del ser humano. Pasa en los deportes y en todos lados, están los celos, el egoísmo y la bronca. Tenemos que ser generosos, pensar que las cosas van a ir de la mejor manera y vayamos para adelante.

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