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Es especial llegar y estar en la cabaña Los Cerritos. Ese lugar tiene algo diferente, algo que lo distingue, algo que transmite apenas se pone un pie en ese paradisíaco lugar de la Ruta 226 kilómetro 305. Hasta uno se apura para estacionar (se vieron más autos que en la edición anterior) para ir enseguida a los corrales y ver los animales que saldrán a la venta, más allá de que Gustavo Pouyanne ya está esperando para recibir a todos con un abrazo, un comentario agradable y el “qué hacés Papucho” infaltable.

En el ingreso, sobre la ruta, las banderas de los auspiciantes ya denotan un ambiente acogedor. Unos metros más allá y Stella Quatrocchio con su equipo reciben a los visitantes y les explican de qué se trata Cáritas Vivienda para que dejen su aporte, su ayuda, para concretar ese trabajo invalorable que hacen para ayudar a que la gente tenga su casa. Luego te indican por dónde ingresar al estacionamiento y después sí llega la gran fiesta ganadera. VER GALERIA FOTOGRAFICA Y VIDEOS.

El remate de los vientres en los corrales, con el inigualable martillo de Juanchi Wallace, es la previa de lo que vendrá en la carpa donde almorzaron alrededor de 450 personas y las manos se levantaron para comprar los mejores toros Aberdeen Angus y Polled Hereford, con la mejor genética con la que trabaja Los Cerritos con el equipo que conducen Gustavo Pouyanne y las hermanas Maty e Inés Casado, y con Pepe Villar en el día a día de la cabaña y todo su equipo.

Los precios, quizá un poco más arriba que en cualquier otro remate (“El que compra en Los Cerritos sabe que debe pagar un peso más” dijo Wallace, y tiene razón), se justifican plenamente. La calidad de esos toros, que se apenas ve ingresan al ring de ventas (con Wallace y Pouyanne a un par de metros, en el estrado), se refleja al instante.

Entre los corrales se ven caras conocidas, por supuesto. Muchos productores/criadores y representantes que fueron a comprar, obviamente: Alberto Guil, Alejandro Spinella, Martín Tinello (amigo de la casa), Gabriel Racca, Horacio La Valle y su esposa Marta Vila Moret, T. Nelson, La Susana, Pioli, los hermanos Besoy, Ariel Robbiani, Santiago Cajén, Olaechea, Juani Torres, Javier Bardín, José Ciancaglini, Maxi Mammoliti, Manuel Peiretti, Martín y Alonso, Santiago Debernardi, José Piñeyro (recibió un reconocimiento por comprar el lote de vaquillonas más caro: pagó 555.000 pesos por siete coloradas PC preñadas), entre otros.

Posteriormente llegó la bendición por parte del padre Juan Cervera, luego la entrega de reconocimientos (a Pepe Villar, aplaudido por todos, así como a Las Marías por sus 140 años en la ganadería) con Gustavo, Inés, Maty y Marini Wallace encargados de dichas entregas; las palabras de Alfonso Bustillo (presidente de la Asociación Argentina de Angus), Horacio La Valle (en representación de la Asociación Criadores de Hereford), con los colegas Gustavo Mandagarán y Mauricio Bicondoa en la conducción del acto realizado en la espectacular carpa blanca.

Y luego llegó la venta. Los valores (que informamos en el informe aparte, apenas se realizó el remate que fue el martes 20 de septiembre) fueron espectaculares. Unas horas después, alrededor de las 17/18 horas, todo había finalizado. La fiesta ya había terminado. Felices los dueños de casa, felices los compradores y todos los que participaron de este evento que tiene su magia inigualable, que acoge a una genética de primerísimo nivel y que mostró que la ganadería sigue más firme que nunca.

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