

Las exportaciones de soja caerían hasta u$s 500 millones este año, a pesar de la suba del precio internacional
Las exportaciones de soja registrarían una caída estimada en torno a los 500 millones de dólares a fin de año, en un escenario marcado por menores rendimientos y condiciones climáticas adversas.
De acuerdo a proyecciones de Uruguay XXI, las ventas externas del principal cultivo agrícola del país se ubicarían en torno a 930 millones de dólares, lo que implica un descenso de 35% respecto a los 1.435 millones de dólares alcanzados el año anterior.


El impacto será determinante en el desempeño global del comercio exterior: el organismo prevé una caída de 3% en las exportaciones de bienes en 2026, con la soja como principal factor negativo.
Menor producción y golpe en volúmenes
Uruguay XXI proyecta una cosecha algo menor a 2,7 millones de toneladas, lo que representaría una baja de 38% frente a la campaña previa. En tanto, estimaciones privadas son aún más cautas y ubican el volumen más cerca de los 2 millones de toneladas.
Este retroceso se explica por condiciones climáticas adversas, que afectaron los rendimientos del cultivo en distintas zonas productivas.
A pesar de que los precios internacionales mostraron cierta recuperación en las últimas semanas, el efecto no alcanza para revertir el impacto de la menor oferta exportable.
Precios al alza, pero sin compensar
En el mercado internacional, la soja mostró una leve mejora durante la semana de Pascua. En Chicago, los contratos mayo y julio subieron 0,37% y 0,41%, respectivamente, ubicándose en 427,51 y 433,58 dólares por tonelada.
Sin embargo, desde Uruguay XXI advirtieron que "este efecto no logra compensar la caída en volúmenes exportables", lo que termina consolidando el resultado negativo para el sector.
Energía, guerra y biodiésel: los factores detrás del precio
Uno de los elementos que sostiene los valores internacionales es el fuerte repunte del aceite de soja, impulsado por el mercado energético.
El contrato de aceite de soja para mayo subió 2,25% en la semana y acumula un alza de 40,40% en lo que va del año. Este comportamiento está vinculado al aumento del petróleo en el contexto de la guerra en Medio Oriente y al crecimiento de la demanda de biodiésel, especialmente en Estados Unidos.
Además, la volatilidad política internacional, marcada por declaraciones de la Casa Blanca, ha agregado incertidumbre al mercado de commodities agrícolas.
Señales desde Estados Unidos: sequía y cambios en la siembra
El escenario global también incorpora factores productivos relevantes. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) elevó del 42% al 44% la proporción del área sojera afectada por algún grado de sequía, por encima del 33% registrado en igual período de 2025.
A esto se suma una expectativa de menor superficie sembrada con soja en la campaña 2026/2027 en EEUU, lo que podría generar presión alcista sobre los precios en el mediano plazo.
Trigo en mínimos históricos y reconfiguración agrícola
En paralelo, el mercado agrícola muestra señales de cambio estructural. El USDA proyectó que el área sembrada con trigo en Estados Unidos caerá a 17,72 millones de hectáreas, el nivel más bajo desde 1919.
Este dato refleja una reconfiguración en las decisiones de siembra, con mayor peso del maíz frente a otros cultivos. La caída en las exportaciones de soja no solo afecta al sector agropecuario, sino que tiene implicancias directas sobre la economía uruguaya. El complejo sojero es uno de los principales generadores de divisas del país, por lo que una reducción de esta magnitud impacta en el balance externo, el ingreso de dólares y la actividad en sectores vinculados.
Fuente: www.ambito.com

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