Se espera para el fin de semana el paso de un frente de tormenta con una actividad muy diferencial dentro del territorio argentino; pero con zonas claras donde habrá importantes precipitaciones, entre ellas hacia el sur de la provincia de Buenos Aires, muy cerca de la región más comprometidas por las recientes inundaciones.
La NOAA confirmó que el fenómeno climático La Niña está oficialmente presente; en Argentina, podría alterar el régimen de lluvias en los próximos meses y generar contrastes marcados entre regiones.
Al final de esta semana los pronósticos locales e internacionales coinciden en que habrá nuevas precipitaciones sobre la provincia de Buenos Aries. En muchos casos agravarán la situación planteada.
Las zonas más afectadas son el centro-oeste y el noroeste. Caminos rurales bajo agua y hectáreas con severas inundaciones. Los distritos más afectados.
La ciclogénesis provoca un fenómeno de mal tiempo en gran parte del país que afecta con fuerza a la provincia de Buenos Aires. Milei canceló un vuelo a Junín y podrían suspender un partido por la Libertadores.
El nivel amarillo de alerta rige para mañana lunes por la noche y abarca a los distritos del centro, noroeste y sudeste de la provincia de Buenos Aires. Luego, desplazamiento hacia el este.
En cinco días –entre el domingo 2 y este jueves 6- cayó esa cantidad de milímetros en el partido de Olavarría. Para este viernes se anunciaba alerta amarillo, pero es factible que no llueva. El sábado estará nublado y el domingo mejorará el tiempo ya que estará despejado. Sin dudas, marzo arrancó con todo pero le dio una gran mano al campo, sobre todo a la ganadería.
El patrón pluvial parece menos complicado para las provincias del centro, donde si bien se esperan lluvias, estas jornadas previas muy cálidas, aumentan la capacidad receptiva de los suelos.
Salvo el primer día del tercer mes del año, que no cayó ni una gota, entre el 2, 3, 4 y 5 llovieron 115,5 milímetros. Este miércoles, 52,8mm hasta las 21 horas. Así, este registro superó ampliamente a febrero que es el mes “más llovedor” del verano, que acumuló 95,6mm, en tanto que en enero sólo cayeron 16,5mm. La lluvia llegó tarde para el maíz y el girasol. Eso sí, los que festejan son los productores ganaderos que esperan una zafra excelente.
Las áreas serán afectadas por tormentas aisladas, algunas localmente fuertes. Las mismas estarán acompañadas por abundante caída de agua en cortos períodos, actividad eléctrica, ocasional caída de granizo y ráfagas que podrían estar entre 60 y 90 kilómetros horarios.
Se esperan precipitaciones de variada intensidad con aportes oportunos en gran parte del área agrícola argentina, aunque dejarán también algunas zonas sin alivio.
El maíz temprano necesita lluvias de manera urgente para mejorar su condición en gran parte de la zona núcleo, donde su estado avanzó más hacia regular y malo. La soja de 1ra también se deteriora: un 19% está regular a mala y también reclama por lluvias.
Más del 90% de los lotes sembrados de soja poseen una condición normal a buena en sus desarrollos; aunque dependerán de lluvias en la próxima quincena para sostenerse. En maíz, aunque con un panorama un poco más alentador, comienza a complicarse en el núcleo sur y también sobre el centro-este del área agrícola.