

El INTA propone estrategias para frenar la erosión de los suelos en el semiárido





La creciente frecuencia de lluvias intensas representa un desafío cada vez mayor para la conservación de los suelos en las regiones semiáridas de Argentina. Frente a este escenario, especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) destacaron la importancia de fortalecer las prácticas de manejo que permitan minimizar la erosión hídrica, preservar el carbono orgánico y mantener la productividad de los sistemas agropecuarios.
Un estudio realizado por investigadores del INTA y del Conicet en la cuenca de El Morro, en la provincia de San Luis, reveló que la intensidad de la erosión no depende únicamente del volumen de lluvia, sino también de la interacción entre la textura del suelo, el contenido de carbono orgánico y el manejo productivo aplicado en cada ambiente. Para analizar el comportamiento de los suelos frente a eventos extremos, los investigadores utilizaron un simulador de lluvia capaz de reproducir precipitaciones de alta intensidad, aplicando una lámina de 36 milímetros en apenas 10 minutos. Según explicó Pablo Peralta , investigador del INTA-Conicet, los resultados fueron contundentes. "Los suelos bajo uso agrícola perdieron entre dos y siete veces más sedimentos que aquellos cubiertos por vegetación natural durante eventos de lluvias intensas", indicó. El trabajo también permitió comprobar que los lotes agrícolas con menor contenido de carbono orgánico presentan una mayor vulnerabilidad frente a la erosión.
Fuente: Agencia DIB / Tranquera

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