

El Dr. Juan José Tambella y su visión de la Gira Patagónica: “Difunde, fundamenta y sostiene las virtudes y la vigencia del Hereford”
Darío Fariña


POR EL DR. JUAN JOSE TAMBELLA (*), EXCLUSIVO PARA CAMPOINDUSTRIA. Durante los días 2 al 5 de marzo de este año participé de la Gira Ganadera Patagónica Norte organizada por la Asociación Argentina de Criadores de Hereford, con base en San Martín de los Andes y Junín de los Andes, provincia de Neuquén.

Gira que, al igual que la desarrollada también en marzo del año pasado, en Ushuaia y Río Grande, en Tierra del Fuego -de la que también fui parte- se consolidan como unos de momentos Hereford técnicos y sociales más importantes para la raza y el sur argentino.

Contó con aproximadamente 100 personas entre criadores, dirigentes, productores, profesionales y demás referentes de la raza, a la que se sumaron representantes de Uruguay y Brasil.

En la gira se visitaron los establecimientos Tipiliuke, Sihuen, Toki Eder, Collunco, Los Peucos, Las Vertientes y el criadero de ciervos colorados San Juan.

Quiero destacar la impecable organización, la camaradería, el buen clima que se palpaba en el ambiente desde la llegada, la recepción y el encuentro en el hall del aeroparque Jorge Newbery.

Las caras de satisfacción por el reencuentro con gente a la que vemos de tanto en tanto, sobre todo por las distancias, hizo rápidamente notar la energía, la alegría y el sentido de pertenencia que generan estos encuentros y la pasión que se siente por la ganadería en general y por la raza Hereford en particular.

El traslado entre los distintos puntos de la gira, perfectamente organizado en combis, nos permitió conocer más a quienes teníamos cerca, con charlas interminables y montones de historias y anécdotas muy interesantes, entretenidas y enriquecedoras.

Todo ello sumado a los bellísimos panoramas que nos regala la querida Patagonia argentina con sus distintas características y matices, desde la árida estepa al natural refinamiento que transmiten los bosques, ríos, lagos y montañas.

En lo personal, mi pasión por la ganadería y la Patagonia no tiene techo. Y, a pesar ser una región prácticamente inabarcable pero que conozco bastante, mi capacidad de asombro y disfrute no se agota y en cada visita descubro y me llevo internamente algo nuevo.

Obviamente que gracias a estos eventos varios de los que componemos la recorrida tenemos acceso a campos emblemáticos, a paisajes imponentes y a una ganadería muy noble.

Sin dudas, una ganadería capaz de adaptarse a condiciones naturales muy hostiles que se ven agravadas por la sequía y la falta de nieve suficiente en el invierno pasado. Y en algunos casos los incendios, cuyos efectos pudimos ver de cerca en algunos de los campos visitados.

Nos encontramos con el majestuoso volcán Lanín, una de las perlas de la zona, a cuyo pie se ubica la estancia Mamuil Malal. El relato de los propietarios, en algunos casos desde hace varias generaciones, y profesionales que allí se desempeñan nos permitió conocer experiencias sobre el manejo en zonas de altura.

También, cómo idear soluciones o paliativos ante la presencia de recursos hídricos limitados, siempre tratando de aprovechar al máximo la calidad genética del Hereford, raza extendida por todo el país.

Y por supuesto en muchos lugares fuera de él, cercanos y lejanos, ampliamente dominante en la Patagonia Argentina, con un comportamiento, rusticidad y adaptabilidad realmente fantásticos.

Asimismo, la presencia de predadores como el puma, especies exóticas destructoras y competidoras del alimento para el ganado como el jabalí y el ciervo, las difíciles estrategias para combatirlas.

O, al menos, controlarlas en parte, componen la problemática habitual de estos esforzados productores. Sin olvidar los suelos volcánicos y la amplitud térmica.

Se pudo ver en varios campos alambrados de gran altura para impedir el ingreso o escape de ciervos, y en la parte inferior hasta el suelo una suerte de mallas de contención para combatir el acceso de jabalíes.

En las paradas para visitar cada establecimiento, así como en los distintos hospedajes que ocupó el contingente, hubo un intercambio muy amable, educado y afectuoso entre todos.

Se tocaron y compartieron ideas y conocimientos sobre los más variados temas, tanto por los anfitriones -a quienes se les pudo consultar abiertamente- como por los visitantes: sanidad, selección genética, manejo de la hacienda (veranada e invernada) mallines, suplementación, etc.

Seguramente estas exitosas actividades continuarán en un futuro cercano, lo que auguro dado que -en mi opinión- estas giras no sólo cumplen sobradamente su objetivo sino que integran a la gente, difunden, fundamentan y sostienen la divulgación de las muchas virtudes y vigencia del Hereford. No sólo en la Patagonia. Por algo es la raza sin fronteras.

Quiero hacer mención de la nutrida delegación uruguaya, activa, interesada en todos los temas, inteligente, entretenida e integrada en todo momento y muy conocedora. Se los notó muy a gusto con la actividad. Seguramente, sin ellos, estas giras no serían lo mismo.

Pudimos visitar, en el marco de la gira, algo poco frecuente para quienes no vivimos en la Patagonia: el criadero de ciervos colorados San Juan, enclavado en un muy lindo lugar. Allí nos explicaron las particularidades de la actividad y nos mostraron sus instalaciones.

También estuvimos en Las Vertientes, un tambo de vacas Jersey, que produce quesos y dulce de leche artesanales exquisitos. Allí tuvimos una degustación maridada con vinos de la región y miel. En todos los casos fuimos muy amablemente recibidos por sus dueños o encargados.

La gastronomía de la gira, ya sea la noche de la primera jornada en la Sociedad Rural de Neuquén, en Junín de los Andes, lugar con instalaciones de madera de muy buen gusto, muy acogedor, como algunos breaks de media mañana en otros establecimientos, y los almuerzos en parajes y estancias, fue realmente excelente y cuidada.

Todos los detalles fueron tenidos en cuenta los que sumados al marco natural de cada uno de ellos hizo que viviéramos momentos inolvidables. Se observó, en general, y a pesar de todas las problemáticas señaladas, un muy buen estado y características morfológicas de la hacienda exhibida.

El clima acompañó mayormente, aunque en algunos momentos el viento patagónico se hizo presente como para recordarnos que es una variable no menor por estas tierras.

Creo que estas giras son unas de las mejores formas de mostrar, ver y comprobar de cerca lo que se pregona sobre la Hereford y sus virtudes. A seguir así y siempre tratar de evolucionar, participar y comprometerse con la raza y la ganadería.

Van desde aquí mis sinceras felicitaciones y agradecimientos a todos y cada uno de los que tuvieron que ver con este maravilloso evento. Espero se repita pronto!!!.

(*) El Dr. Juan José Tambella (foto principal de la nota) es abogado y está ligado a la ganadería desde su juventud, siendo un apasionado por las distintas razas. Con su opinión profunda y detallista, es un permanente colaborador de campoindustria.com y en esta oportunidad escribió sobre su rica experiencia en la Gira Patagónica 2026 de la raza Hereford.

(FOTOS: gentileza Asociación Argentina Criadores de Hereford).
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