

Julio Fernández: cabañero, asesor, jurado, el que tiene el corazón en Angus pero a quien también lo llaman de otras razas
Darío Fariña




POR DARIO FARIÑA. Jurado por excelencia, pero cabañero de profesión. De pocas palabras, las justas nomás. Pero noble cien por ciento. Respetuoso al máximo. Esa es la primera impresión que todos tienen de Julio Fernández (55). Y es así. Ni más ni menos.

Desde hace varios años que es cabañero en Don Avelino, en la ciudad de Balcarce. Pero Julito es asesor de otras cabañas, porque confían plenamente en sus conocimientos y en su experiencia, más allá de que ha sido jurado en Palermo (lo máximo a lo que aspira cualquier jurado).

Pero también ha estado en exposiciones de Otoño y Primavera, ya sea de Angus, Hereford o Limangus. Porque también es requerido por otras razas, más allá de la “raza líder” en la que tiene depositado su corazón. Allá va, donde lo convoquen.

Y también estuvo en Olavarría, en la cabaña La Soñada, cuando se realizó la primera jura fenotípica de la tercera edición de la Prueba Pastoril Bonaerense, ya que es asesor de un par de cabañas y por lo tanto tenía que estar allí, mirando lo que sucedía con los animales de otros productores.

Así que en un momento, tranquilos y sentados cómodamente en el stand de la Asociación Argentina de Angus, le contó a campoindustria.com cómo había sido el saldo de esa jornada. Y algunas cosas más, por supuesto.

Julio, todos te conocen por ser jurado, pero también asesorás. ¿Con qué cabañas viniste a Olavarría para la Prueba Pastoril?
Participamos con dos toros de la cabaña Los 5 Ombúes (los números 45 y 46, negro y colorado, respectivamente), de Estancia San Carlos de Corazzi SA, que está en Newton, y la verdad que con una linda actuación, con un toro que quedó en el Grupo 1 y el otro en el Grupo 3. Se está haciendo un lindo trabajo de grupo y por eso se dan los resultados.

Una cabaña relativamente nueva...
Es la segunda vez que participamos en la Prueba Pastoril Bonaerense. Es una cabaña no nueva, pero sí ahora es como que estamos rearmando todo para salir con los toros a participar en algún evento así y también está la idea de participar en algún remate con vaquillonas puras controladas y Angus MAS.

¿Qué plantel tiene?
Tiene un plantel muy lindo, de puro controlado negros y colorados, está en una zona núcleo de la Cuenca del Salado, y hacemos animales muy rústicos. Esa fue la idea de Martina y su papá, Luis, que son los dueños de la empresa. Yo hace alrededor de 14 años que estoy con ellos, desde 2012 empecé a colaborar con ellos. Y de ahí vamos siempre pensando en el futuro de la raza, como siempre digo, de Angus, y pensando en animales productivos y eficientes.

Justamente hacen animales rústicos. Excelente, porque la Prueba Pastoril les viene bárbaro porque acá salen los toros terminan la prueba y cuando se venden salen a trabajar al campo…
Sí, sí, esa fue la idea. Cuando empezamos a participar fue lo que hablé con Martina y con el señor Luis, y que también nos vayan conociendo con esos productos que se adapten bien a cualquier zona. Por suerte el año pasado anduvimos también ahí en la mitad del pelotón y este año ya en la primera jura fenotípica arrancamos bien con los toros que se ven excelentes.

Está parejo y difícil, porque los toros se mostraron muy bien…
Sí. En general, los toros se ven muy bien. Aprovecho la oportunidad para felicitar a los que organizan la prueba, tanto Angus como CREA Sudoeste, y a la cabaña La Soñada. La verdad que Alberto (Alem), que es en su cabaña la prueba, junto a su grupo de trabajo y a toda la gente de Angus y CREA que participa, la verdad que se ve mucho el cambio que se ha logrado desde el año pasado a este con los toros para la primera prueba.

Tenés actividad importante en este abril. ¿Además de la Prueba Pastoril, vas a ser jurado en la Expo Otoño de Hereford?
Sí, gracias a Dios me han llamado la gente de Hereford también. Yo, si bien soy muy de Angus, mi corazón es de Angus, pero me han invitado a participar la gente de Hereford. Como este año no quedé en la de Otoño Angus, quedé para Primavera para jurar la Nacional, entonces tenía la posibilidad de colaborar también con la gente de Hereford.

Pero ya has jurado Hereford en Tandil, en una Expo Otoño…
Sí, sí, ya juré una Nacional en Tandil de Hereford. Es más, creo que mis primeros logros fueron con Hereford, los primeros campeones fueron de Hereford, porque yo empecé como ayudante de cabañero en Angus, y cuando pasé a una cabaña tenían Angus y Hereford, y los primeros campeones los saqué con Hereford. Pero, como te digo, mi corazón es de Angus.

¿Qué opinión te merece en sí la Prueba Pastoril?
La verdad que es excelente. El trabajo, cómo se ha mejorado, como te decía hoy, al principio, se ha mejorado muchísimo respecto de las anteriores pruebas, y se nota el trabajo en grupo. Creo que Alberto Alem armó un lindo grupo tanto con la gente de Angus como con la gente del grupo CREA, más sus empleados de la cabaña La Soñada que son los que están en el día a día; para ellos tiene que haber un reconocimiento, y agradecerles profundamente porque son los que están día a día con los toros. Los participantes trajeron sus toros en noviembre, que fue cuando entraron a la cabaña La Soñada, y luego sí pasan a verlos, pero los que están día a día son los chicos que están acá en el campo.

Vos lo sabés bien a eso…
Sí, es cierto. Es que yo siempre fui empleado, siempre me gustó apostar, y porque son ellos el motor de la empresa. Siempre hay un cabeza que es el dueño, pero sin ellos no se puede hacer nada. Entonces, como siempre digo, se forman grandes cosas cuando tenés un gran grupo, y no tengo dudas de que Alberto tiene un gran grupo de gente y de empleados que están a la par de él, y hoy lo han demostrado con la calidad que están los toros, cómo los han puesto. Así que un fuerte aplauso para ellos, ya que es un lujo cómo presentaron los toros en esta primera jura.

¿Cuánto tiempo hace que estás en El Avelino, en Balcarce?
En Balcarce hace 26 años. Yo nací en Ezeiza, después toda mi juventud la pasé en una cabaña en Marcos Paz, en Eolia, una cabaña que ya no está más. Y después de ahí cuando me iba a casar, me salió esta propuesta de Bahía Blanca con Don Avelino. Y fui. Estaba de novio con Cristina (Zarza), quien hoy es mi señora, y le dije “bueno, me salió un trabajo en Bahía Blanca”. Estábamos de novios y ya nos íbamos a casar, porque me salió el trabajo en septiembre y nos casábamos en diciembre. “Tenemos que venir a trabajar acá” le comenté, así que de Marcos Paz, que está cerca de Buenos Aires, a ir a Bahía Blanca, entre Villa Iris y Estela, creo que era San Germán el pueblito. Era lejos y difícil. Pero fuimos igual. Era el desierto casi, épocas duras me tocaron ahí. Estuvimos un año y algo, y después la gente de Badar compró en Balcarce y vino con ellos, que es Don Avelino, y ahí seguimos hasta el día de hoy.

Pero te ha ido muy bien…
Sí, sí, es cierto. Pero fue duro en su momento. Cuando vinimos de Bahía Blanca mi primer hijo, Cristian, tenía dos meses. Hoy tiene 26 años y es profesor de educación física, pero también me acompaña cuando soy jurado y es uno de mis secretarios, siempre. Y mi otro hijo, Eduardo, decidió estudiar medicina y arrancó el primer año en Olavarría, así que andaré seguido por acá. Ojalá que le vaya bien en la carrera y vamos a apoyarlo totalmente.

Próximos remates



































