

Santiago Debernardi: “Un centro genético funciona como en el fútbol, hay que salir al interior a buscar los talentos que pintan bien”
Darío Fariña




POR DARIO FARIÑA, ESPECIAL EN PALERMO. Contó todo, o casi todo, de cómo se trabaja en Select Debernardi, uno de los centros genéticos más importantes de la Argentina. La charla, vale aclarar, fue hace un tiempito, en la 83ª Expo Otoño Angus en Palermo, en el stand de Tecnovax, café de por medio.
Allí, Santiago Debernardi respondió a todas las preguntas de campoindustria contando, inclusive, algo más de lo que esperábamos. De cómo fue armándose SeDe como empresa, de cómo es el trabajo que realizan cada día, de números que se comercializan en el mercado, de razas, de su familia.
“Yo estoy casado con Yanina Calagna y tengo 2 hijos, Cata y Lorenzo (Lolo). Mi señora está bastante involucrada, conoce bastante, porque obviamente me acompaña un montón. Ahora con los chicos está más complicada, pero cuando éramos solteros íbamos a los remates y me acompañaba al campo. Ahora, como a todos nos pasa, los chicos te van anclando un poco, pero está bastante involucrada” contó como para romper el hielo Santiago, para luego sí meterse de lleno en la entrevista.

¿Santiago, cuándo y cómo arranca Select Debernardi?
En realidad, Select de Bernardi es la fusión de dos empresas que arrancaron hace muchos años, hace alrededor de 50 años. La familia Debernardi, que es mi familia, mi viejo y mi vieja, arrancan con muy pocos recursos con un auto prestado. Y un americano que había aparecido, que fue a la facultad de veterinaria, pidió a un joven veterinario que quisiera dedicarse a inseminación, ya que era algo súper novedoso en ese momento. Por algún motivo que no estamos seguros cuál, le vieron potencial a mi viejo porque él no venía ni de la pare comercial y no hablaba inglés. Tenía un montón de otras cuestiones que no eran aplicables, pero algo le vieron y así arranca Debernardi.
¿Y la otra empresa?
La otra empresa, Select Syres, era de la familia Testa, que tenía una empresa que se llamaba Reproductores, una familia de uruguayos que venían de vender semen en Uruguay, habían abierto una empresa, una subsidiaria acá en Argentina. Después de 40 años, Select termina comprando ese negocio de la familia Testa, y dos años más tarde, en diciembre de 2020, compran el negocio de mi familia y nos fusionamos. Así es que se formó la empresa Select Debernardi, que es la empresa más más grande de Argentina que termina siendo la fusión de dos grandes empresas.

Tus padres, claves entonces en este inicio….
Así es. Mi papá Juan y mi mamá Lucrecia Scarella. Mi mamá es de América, cerca de Trenque Lauquen, y mi papá es oriundo de Córdoba, más precisamente del sur de Córdoba. Se conocieron acá en Buenos Aires cuando ya estaban estudiando. Mi viejo es veterinario, mi vieja es contadora, y mi generación, que somos 5, nacimos todos en Buenos Aires. Yo tengo una hermana que vive en América. ¿Los 5 hermanos?: son 4 mujeres y yo. La más grande Analía, la segunda Eugenia, yo Santiago soy el tercero, la cuarta es Julia y luego Emi. Yo soy también veterinario al igual que mi viejo y mi tío, que era Scarella, hermano de mi mamá Lucrecia. Mi tío Luis María Scarella, el Ruso le decían, que era muy conocido.

¿Y cuándo mete mano Santiago en la empresa?
Te cuento. Yo, en realidad estudié veterinari, porque siempre me encantó el campo, la producción, y me gustaba la producción de carne. La producción general me gusta, el engorde, la recría, todo me gusta, me gustaba el ganado de carne. Mi viejo era más tambero. Cuando me recibo mi viejo me dice “vos tenés que hacer en carne lo que yo hice en leche”. Mi viejo fue uno de los pioneros en revolucionar la genética de la lechería, de importar semen, de usar semen importado. Así que yo, medio sin saber mucho, empecé a meterme, eso fue en el año 2005 o 2006. Después hice mi primer viaje a Estados Unidos con 2 o 3 amigos, y me empezó a gustar, a entusiasmarme, y en esa época la ganadería estaba muy mal, muy pinchada. No valía nada. Así que era como remar en dulce de leche pero igual a mí me gustaba, ni me daba cuenta de que no avanzaba mucho. Para mí estaba avanzando un montón. Y, de golpe, como que se puso el viento un poquito más de cola.

Ahí cambió todo…
Ni siquiera te digo que es como ahora, pero se acomodó un poco la cosa, empezamos a crecer a lo loco, y además a generar relaciones, amigos, y me daba cuenta que a todo el mundo le gustaba lo que hacíamos y lo que estábamos preparando. Así, en realidad, de alguna manera empezamos a revolucionar el mercado de la carne en Argentina. La verdad que hemos hecho de todo, de concurso de pesca para clientes y amigos, desde viaje a Estados Unidos con 50 personas. Hemos hecho remates de vaquillonas de clientes nuestros, como con conglomerar 500 vaquillonas de 100 clientes, una locura. Todos quilombos ya que a mí me encanta meterme en el baile, pero después cuando estoy en medio del baile digo “dónde estoy”. Es como cuando te ponés ordenar el placard, que los primeros 3 cajones vas chocho y a la mitad te decís “¿por qué mierda me puse a hacer esto?”. A veces me pasa un poquito eso. Pero no hemos parado de crecer y de tirar paredes y estamos muy contentos.

¿Cuál fue la clave, cuál fue el clic, el momento en que se produce el despegue?. Por ahí ni te diste cuenta, como decís…
Yo creo que se empezaron a acumular un montón de HP, HP, HP, y en un golpe explotó. No fue tan paulatino para mí, porque hubo varios años un trabajo medio silencioso, no porque queríamos ser silenciosos sino porque no nos conocía tanta gente. Y, de golpe, cuando se alinearon un montón de cosas, el crecimiento fue exponencial. Yo te diría que en 2011 o 2012, ahí empezamos a crecer fuerte. Cuando también nosotros entendimos muchas cosas del mercado que al principio yo no lo sabía, que tenía mucho la escuela del tambo, para bien y para mal. Cuando digo para bien es porque el tambo es pionero en muchas cosas. Cuando digo para mal es porque yo creía que era cortar y pegar la estrategia que se hizo en tambo en carne, y si bien tienen cosas de paralelas, hay muchas que no. Entonces, yo te diría que hubo, para mí, un gran clic también a posterior de las redes sociales y cuando uno empezó ser conocido y poder mostrar los resultados de los últimos 10 años con las redes. Hoy realmente es una efervescencia tremenda.

¿Cómo funciona un centro genético?
Básicamente, un centro genético lo que tiene que hacer es salir a buscar los próximos grandes valores. En cuanto a los toros, me refiero, como si fuese un cazador de talentos en fútbol que van a los clubes del interior a buscar pendejos que pintan bien. En carnes hacemos lo mismo, ya que tratamos encontrar lugares en que vos confíes, que sepas que crían bien, tus cabañas que son proveedoras, y todos los años vas a ver cuál sería tu próximo valor o talento para traerlo. Y tenemos que llevarlo al centro, sacarle semen, empezar a comercializarlo y venderlo en lugares donde vos creés que es la genética adecuada para ese reproductor. Después, evaluar la producción, ver los números cómo van evolucionando, ir viendo las crías cómo van evolucionando. Una vez que el toro fue probado y ya estás conforme y contento con lo que el toro está haciendo, ahí salís con bombos y platillos a masificarlo por todos lados.
Hay que estar atentos permanentemente para encontrar ese toro…
Básicamente, es estar todo el tiempo cazando toros que pintan lindo, conocer mucho los lugares de donde viene ese toro para saber dónde vos lo vas a poder usar y recomendar. Después, tratar de conocer muy bien los campos de tus clientes, qué precisan para ver qué toro utilizar y qué recomendar, y después evaluar producción para recién ahí salir masivamente a recomendarlos. Ese proceso no lo hacés únicamente en Argentina, sino que lo hacés en Argentina, Estados Unidos, en todos lados, para tratar de ampliar la cabeza y la búsqueda.

Además, no es que tenés sólo una raza, ustedes trabajan con todas las razas
Con la mayoría de las razas que tienen mercado trabajamos. Angus, negro y colorado, Hereford, Limangus, Limousin, Charolais, Brangus, Bradford. ¿Shorhorn?...no es la raza que más semen comercializamos. Si bien hay mercado, no siempre es fácil tener todo, pero hemos tenido y siempre alguno tenemos. Obviamente que la raza que más crece es Angus. Hay lugares que no podés porque es una cuestión de clima, pero Angus y Brangus son las dos razas más importantes.
Este año estuve en TodoLáctea y allí trabajan todo con inseminación y allí ustedes también son fuertes…en Holando Argentino no hay parición Otoño o Primavera, sino que las vacan paren todo el año
Sí, exacto. Hay algunos servicios estacionados, pero son pocos, son más los pastoriles. Inclusive la mitad del semen que vendemos o alrededor de la mitad del semen que vendemos es de lechería, que básicamente es todo Holando. Hay algo de Jersey también, algo de lo es cruza, pero sí, Holando es la raza líder a nivel mundial, la que se come todo el mercado. A nivel nacional en semen lo que se comercializa son 7.000.000 de pajuelas entre todas las compañías, no solamente nosotros. De los 7 millones, más o menos 4 van a carne y 3 van a leche. Así que es un mercado grande.

¿Ustedes qué cantidad de pajuelas comercializan, lo contabilizan mensual o anual?
Siempre se mide anual y qué porcentaje del mercado vos tenés. Nosotros estamos vendiendo más o menos 2.500.000 de pajuelas, de las cuales el 60 por ciento es de carne y el 40% de leche. Tenemos una porción del mercado más o menos del 33 por ciento, son pajuelas que vendemos nosotros.
¿Todo en Argentina o venden al exterior también?
En lo que es Holando te diría casi el 100 el ciento de la genética es americana. En el mundo, la genética americana de tambo es la que domina. En lo que es semen de carne tenés, obviamente, en Brangus y Braford es todo nacional y no hay casi aporte del exterior. En Angus sí hay, casi te diría que es 60 por ciento es nacional y el 40% es importado, y el Angus americano juega un rol bastante importante. Después lo que es Hereford y las otras razas es más nacional.

¿Vas tomando conciencia de la magnitud que ha conseguido Select Debernardi?, ¿a veces te detenés y mirás para atrás para ver el camino que vienen haciendo?
Sí, la verdad que en el día a día no te das cuenta, pero después, de golpe, cuando empezás a revisar o fotos o viajes o te acordás de anécdotas te das cuenta de lo que se ha logrado y es impresionante. Y el impacto que terminás teniendo en la genética a nivel nacional te llena de orgullo, digamos, es algo impactante. Ahora con las jornadas que hacemos, también, porque antes venían 50 personas, después 100, y ahora 900 o 1.000 personas. Eso te deja shockeado, sinceramente.
¿Esas jornadas dónde las hacen?
Tratamos de buscar algún lugar que nos parezca que tenga algo bueno para mostrar. El día pasado fue en Azul, en dos campos importantes, que son criadores y además venden reproductores, como son Gustavo Pouyanne con Los Cerritos y la familia Lafontaine con Los Tigres. Pero también hemos hecho en lugares donde es 100% comercial. Este año va ser en Bolívar, en un campo de un cliente que se llama Los Pálagues, donde producen novillos, lo tienen muy prolijo y laburan muy bien. Hemos hecho también ahora una jornada en La Isla. La idea es mostrar modelos de producción que nos parezcan que tienen algo que contarle a la gente.

La última: ¿el que tienen es un modelo de producción diseñado por ustedes?
Los lugares que vamos a mostrar son lugares que nosotros, de alguna manera, intervenimos para tratar de mejorarlo, cambiarlo, o le hemos aportado cosas. Hay de todo. Generalmente, nosotros tratamos de mostrar cosas donde que creemos que están haciendo las cosas bien, porque realmente queremos mostrar buenas cosas. En ese sentido, hemos mostrado desde lugares integrales que tienen producción de biogás y que tienen digestores y feedlot, con recolección de 100$}% de estiércol para producir biogás. Hemos buscado campos de cría más normales. Y la manera de laburar que tenemos nosotros es medio la que hemos ido aprendiendo en la calle, nadie nos enseñó nada. Es lo que fuimos probando, que nos dimos cuenta que somos productores apasionados y se fue dando así.
Por Darío Fariña. En la 83ª Expo Otoño Angus, campoindustria está presente con el auspicio de la Asociación Argentina de Angus; las consignatarias Alfredo S. Mondino, Pedro Noel Irey y Gananor Pujol; las empresas CGS (Centro de Genética del Sudeste), Lotoi y Transporte Don Simón; y las cabañas: Arandú, Don Romeo, Zelduar, El Rincón, El Paso, El Recuerdo, Don Abraham, La Reserva, La Soñada, Don Eloy, Don José, Talapampa y Santa Cecilia Angus.

Próximos remates



































