

José Gabriel Erreca, presidente de la SR de Bolívar: “Muchos, para llegar en política, te usan de escalera, te tiran bosta y a mí me han tirado y de la gruesa”
Darío Fariña






POR DARIO FARIÑA, ESPECIAL EN BOLIVAR. Interiormente sabe que son sus últimos meses en la Sociedad Rural de Bolívar. Quizá ya no sea el presidente cuando se cumpla el centenario de esta institución que ha hecho de su exposición una “mini Palermo” a través de los años, y él fue el responsable de que esa continuidad haya estado abrazada por el éxito.
El y su gente, su equipo. No es fácil ser presidente, dicen. Y él estuvo a cargo de la presidencia de la SR bolivarense y siente que es momento de dar un paso al costado. Muchos no quieren que se vaya. Pero parece que José Gabriel Erreca sí está decidido a irse de un lugar que ama, sin dudas, pero que -quizá- hay cosas que le han quitado las ganas de seguir.

Igualmente, dice lo que piensa y dice lo que siente. Sin vueltas. Pero este dirigente que se ganó un nombre merecidamente en la vida de su ciudad y de su querida Rural, ahora quiere recuperar horas perdidas. Con su hija Guillermina en el estudio de escribanía, en la producción ovina con el asesoramiento de su hijo Juan Martín (ingeniero agrónomo) y regalándole más tiempo a sus nietos Fermín, Pedro y Elena.
En una charla mano a mano con campoindustria el sábado 12 (un día antes de la finalización de la 97ª Expo Bolívar), Erreca habló de todo. De lo que le dio y lo que le quitó la Rural, de su no regreso a la política, de la felicidad de ver una institución exitosa y una expo resplandeciente. Pero dice que se va, luego de haber transitado un camino en el que tuvo alegrías y sinsabores. Pero mejor que lo cuente él:

Ya queda un día, prácticamente, así que podés hacer un balance de lo que fue la Expo Bolívar
Bueno. Realmente, me colmó las expectativas. En primer lugar porque se ocuparon todos los espacios, quedaron expositores en lista de espera por falta de espacio, lo cual muestra el interés en querer mostrar lo que cada uno produce durante el año, para vender durante el año en curso y poder estar dentro de los mercados. Más allá del clima, creemos que las instituciones, los kioscos han podido trabajar bien. Hemos tenido muy buena presencia de gente durante la semana. Ya llegando a los 100 años, creo que ha sido una de las mejores en exposiciones en todos los aspectos. Contento y ya pensando en el año que viene, seguramente con el resto de la comisión que se ha hecho un esfuerzo muy grande junto con todos los colaboradores para que esto, como lo ves vos, este, luzca de esta manera.

Hubo ganadería con vacunos, ovinos, también se presentó nuevamente el sector aviar. Hay de todo. Lo bueno es que todos quieren estar acá en Bolívar. Eso creo que llama un poco la atención o, por lo menos, es para destacar
Sí. La zona en general acompaña, o sea hay productores y hay expositores de Olavarría, de Pehuajó, 9 de Julio. Hay gente de Santa Fe que nos está acompañando con ovinos. Hay expositores de La Pampa que han traído unas mangas. O sea, es el lugar, son las instalaciones. Tenemos por ahí el orgullo de que hace un montón de años mucha gente puso mucho esfuerzo, puso el lomo y puso tiempo como para generar todo esto, y está en uno y en las comisiones que sigan en seguir manteniéndolo y seguir mejorándolo. Porque siempre la vara se deja alta y es un poco el compromiso que tienen todos los que están laburando.

Ya que hablamos de ganadería. Esta vez Shorthorn despegó mucho más y estuvo más destacado en cuanto a la Nacional de su calendario, a la jura, y también en el remate. Y en ese aspecto sorprendió y superó a Angus. ¿Por ahí hay que ajustar algún detalle, dar alguna vuelta de tuerca en ese tema?
Sí, sí, sí, sin ninguna duda. Por ahí se da que competimos en el buen sentido de la palabra. Antes de la expo se hacen 3 o 4 remates de cabaña, son remates especiales, en los que se venden buenos ejemplares, y por ahí eso llega a la expo un mes más tarde y se nota Así que a ese temita lo tenemos ya hace varios años al que hay que tratar de buscarle la vuelta.

Y en la jura también, es como que vino una menor cantidad de animales Angus...
Así es. Nos está pasando eso. Hay que coordinar ahí, en el buen sentido, los intereses comerciales, intereses de los expositores, las casas ferieras. Me parece que hay que poner un poquito más de cada uno como para poder levantar la expo en ese aspecto.

Decías “para la gente que viene”. ¿Es porque te vas en abril o te quedás para el centenario?
El centenario de la Sociedad Rural es el 17 de abril. Se cumplen en esa fecha los 100 años. Va con la renovación de autoridades, hay asamblea. En mi caso va a ser el cuarto año que estoy. Me parece que son etapas que se van cumpliendo. Siempre quedan cosas por hacer, pero soy un defensor de la renovación. O sea, me parece que la renovación está buena, cada uno le da su impronta. Y hay un grupo importante que está trabajando, que se ha logrado conformar y está bueno que nos vayamos rotando. Así que de algún lugarcito vamos a seguir colaborando.

¿Hubo algo o cosas que te decepcionaron y te hacen bajar los brazos, o no?
No, no, no, no. A ver, es como todo en la vida, vos tenés sinsabores y tenés alegrías a cada rato. Pero también son etapas personales en donde uno se pone otros objetivos, otros desafíos, y necesitás tiempo, uno necesita tiempo. No podés estar en todos lados lo que debés estar. Entonces me he planteado otros desafíos a nivel productivo y ese es un poco el motivo.
La escribanía, obviamente, la seguís teniendo. A nivel productivo, por ahí te vas a dedicar a los ovinos. ¿Y te gustaría volver a la política? ¿Te han ofrecido algo?
Mmmmmm…La política me encanta. Siempre lo hice desde los 23 o 24 años, pero no, no vuelvo. Sí, ofrecimientos hubo. Y ahora que se vienen las elecciones siempre están los ofrecimientos, y con el desbande que hay de cosas y que ninguno sabe qué bandera agarrar, eso pasa. Yo a la mía, a mi bandera, la conozco bien y no la voy a soltar, pero pero no, no, no, no vuelvo. Me he prometido a mí mismo que no, que voy a acompañar las convicciones en la medida que haya candidatos que uno esté convencido, por supuesto, y, si no, nada, seré un vecino más, un integrante más de la institución. Qué sé yo. Yo le he dedicado mucho tiempo a todo esto. Uno está para aportar con tiempo activo, pero mirás para adelante y mirás para atrás y es más largo el tiempo de atrás que el de adelante. Entonces, es sentido común.

En este período al frente de la Sociedad Rural has tenido un enfrentamiento y cierto desgaste con el gobierno, con Bali Bucca ahora. ¿Cómo queda la relación? ¿Cómo queda toda esta situación? ¿Cómo te deja parado?
Mirá, soy un convencido de que hay que ir superando diferencias, más allá de que uno piense distinto y actúe distinto en la vida, ¿no?. En la medida en que superar esas diferencias le sirva a la comunidad o al sector, yo soy de dar vuelta la hoja. Se lo he dicho a Bali en estos días. Él también creo que está creciendo en la vida como hemos crecido todos, seguramente se repreguntará muchas cosas. Ayer (viernes 11) hemos logrado firmar un convenio donde se va a elaborar un tan pretendido proyecto de reforma del arroyo Vallimanca, donde va donde aparece la plata para que digan qué es lo que tienen que hacer. O sea, es una obra que la estamos reclamando hace más de 30 años, porque cada vez que como ahora que hablan de El Niño y toda esta historia que no es de ahora, no es justo que los productores y las familias rurales se sigan chupando todo el agua sin tener las obras como corresponden. En principio dimos ese puntapié como para que a ver si en 4 o 5 años pueden empezar las máquinas a laburar en el Vallimanca. Si para eso fue necesario limar asperezas, bienvenido sea, ya está.

¿Te sentiste cómodo en la foto?
Mientras las cosas sirvan, sí, sí. Sí, porque yo les digo mi pensamiento como seguramente ellos me lo dicen a mí. Uno también ha cometido errores, sin ninguna duda, porque uno trata de hacer, de generar cosas, y en el camino sí cometés errores. Uno no comete errores si está sentado en el living de la casa mirando televisión. Es así.

Una más, pará. Ser presidente de la Sociedad Rural, seguramente, te hace estar siempre expuesto. ¿Qué te quitó y qué te dio?
Me quitó, en su momento, tiempo con mis hijos, con la más grande (Guillermina), que ahora lo estoy recuperando porque me ayuda en el estudio. Entonces, es una de cal y una de arena. Me generó muchos sinsabores ante, perdón la expresión, muchas pelotudeces que en su momento generó la política, entre comillas. Porque, digo, muchos para llegar en política te usan de escalera, te tiran bosta por no decir otra palabra. A mí me han tirado y de la gruesa, y eso, a veces, cuando vos tirás en una pared blanca la mancha queda, y la única forma que la limpiás es por tus raíces y por lo que seguís haciendo durante el transcurso de la vida. Entonces, yo tengo 61 años, ejerzo la profesión desde los 24 y la política de los 24, y seguí en la misma brecha. Me sacudieron con lo peor. Pero mordés el freno y seguís, y eso fue lo más fulero que me tocó. Y lo lindo es que es que vos lo ves, recibís esto, estando en un lugar común como cualquiera, está el reconocimiento de la gente que por ahí valora con tus aciertos y con tus errores lo que has hecho y lo que has brindado.

¿Si te vas, te vas con contento y feliz?
Totalmente. Sí, sí, sí. Sí. A veces con las nostalgias…pero uno puede seguir haciendo cosas. A mí los flashes y las fotos, y esto es la primera vez que lo digo, no me quitaron el sueño. Al contrario. Si es por mí, si no hubiera habido flashes y fotos, yo laburo igual, y eso es lo que me queda. Así que voy a seguir laburando sin eso.

Próximos remates



































