

Nicole Gebetsberger, de cabaña Los Dones: “Nos anotamos para aprender y ganar experiencia, pero lo de Brandsen nos sorprendió”
Darío Fariña






POR DARIO FARIÑA. Las ilusiones a veces pagan enseguida con premios. Como a Nicole Gebetsberger (33) y su familia, que hace poquito más de un año decidieron dar un golpe de timón en sus vidas y comenzaron a disfrutar el mundo de las vacas. Se metieron de lleno, más allá de que no abandonaron su actividad laboral principal, y hoy miran la cucarda que ganaron en la expo de Coronel Brandsen y no pueden creerlo.
Se quedaron con el Gran Campeón Hembra. El jurado, el lapridense Gastón Diribarne (propietario de cabaña Santa Luisa, que tuvo como secretario a su coterráneo Emiliano Zabala, cabañero de Don Abraham, la cabaña de Karen Groenenberg y Gustavo Reverón) eligió como la mejor de la exposición a esa hembra que hace un tiempo le habían adquirido a La Rubeta, y los Gebetsberger explotaron de felicidad.

Nicole, su papá Pablo, su mamá Emilia Aguirregomezcorta, su hermano Juan Pablo y su esposo, Juan Manuel Surico (42). Ellos son protagonistas de una linda historia de cabaña Los Dones. Porque si bien vienen de “otro palo”, ya aprendieron a caminar si solos en la ganadería. Compraron buena genética, esperaron sus crías, ya pasaron por la pista de Palermo (en la Expo Otoño 2026) y la Semana Angus de Primavera (en Cañuelas).
Y en la exposición de Coronel Brandsen lograron el primer éxito. No siempre se da tan temprano, es cierto, pero ello indica que van por buen camino. En ese camino en el que hay que tener paciencia y aprender todos los días, como lo exige la ganadería, y más si se arma una cabaña para competir.

“Por suerte anduvimos muy bien. Nos llevamos una sorpresa. Fue la primera vez en Coronel Brandsen y fue una linda experiencia” comenzó diciendo a Nicole, quien le contó a campoindustria detalles del camino que están recorriendo, cómo empezó todo, como lo viven y disfrutan, a partir de una iniciativa “de Pablo” (en la nota, varias veces nombró así a su papá).
¿Cuándo comenzaron con la cabaña?
Empezamos con la cabaña el año pasado, hace poco más de un año, le compramos animales a La Rubeta, de Carlos Fernández, y La Llovizna, de Alfonso Bustillo. Este año en mayo fuimos a la Expo Otoño Angus con un ternero hijo de vaquillonas de las hembras que les compramos. Y luego, en la Semana Angus de Primavera, y ahora en Brandsen con una vaca con cría que era sangre de La Rubeta, de la familia Fontana. Es que ellos tienen varias familias de línea de sangre, son cuatro. La otra ternera, de Otoño y Primavera, es de la familia Forjadora. La que gano ahora es una vaca de La Rubeta.

Eligieron genética de La Rubeta, la cabaña de Carlos y Martín Fernández y Gustavo Mato…
Sí, tenemos buena relación. Con La Rubeta hicimos varias operaciones, es una cabaña que tiene buena genética y la idea era ir mejorando la genética nuestra y entonces adquirimos vaquillonas, vacas y embriones, que están empezando a nacer.
¿Cómo fueron armando Los Dones?
La cabaña Los Dones arranca con mi esposo Juan Manuel y mi papá Pablo, con rodeo general. Hicimos un par de operaciones con vaquillonas, se preñaban y se vendía, y por un lado queríamos mejorar la genética y tener un fenotípico más lindo. Y mi papá se contactó con La Rubeta y cuando vimos esas vacas, pablo empezó a charlar con los hermanos Fernández, los conoció en julio, en la Expo Palermo. Entonces dijo por qué no arrancar con la cabaña y buscar un animal de exposición. De rodeo general que teníamos nos empezó a gustar cada vez más las vacas y aquí estamos.

Todos, y tu esposo también
Sí. A Juan Manuel (Surico) también le gusta. El que heredó el campo es él y nos metimos nosotros a hacer la cabaña, pero estamos todos involucrados con la cabaña que tenemos en Ranchos, sobre la Ruta 29. Esto es una linda locura de Pablo, mi papá, cuando el año pasado compramos y dijimos “si nos nace un lindo ternero, vamos”. De 5 hubo dos muy lindos, no para ganar, pero llegaron bien con los pesos, los preparamos bien, pasaron la admisión. La ternera en su grupo quedó segunda en Primavera, en Cañuelas, y para nosotros esto fue excelente y quedamos contentos. Fuimos con nuestro RP 1 y 2 a la Semana Angus de Primavera. Ahora esperamos que nazcan más para ver cómo nos va el año que viene. La ternera se llama Doña Emilia y el ternero Don Juan, que en su grupo paso último, pero nuestro objetivo era pasar la admisión y desfilar en pista.

Está bueno para saber dónde están parados
Tal cual. Lo importante es medirse con las demás cabañas, sin dudas. Aprendimos un montón en Otoño y por nuestro proceso que queríamos respetar decidimos que en julio no ir a la Expo Palermo. Los animales no estaban. En Primavera cambiamos la metodología de trabajo para prepararlos y llegaron mucho mejor. El objetivo era medirnos para ver nuestro trabajo, compararnos y ver si lo que estamos haciendo es bueno para el futuro.
¿Qué plantel cuentan hoy en Los Dones?
Tenemos unos 80 vientres, la mayoría es Puro Controlado y las Puro Pédigree son unas diez. Por eso estamos comprando embriones. Tratamos de hacer inseminación y tenemos toros PP para el repaso de los animales de La Rubeta. Pero lo que vivimos en esta exposición fue una experiencia increíble. Todo es nuevo para nosotros. No éramos del rubro, así que estamos aprendiendo sin parar y lo de Brandsen fue la frutilla del postre. Estamos muy felices, me traje la bandera para hacer el cuadro.

¿Se tenían fe en Brandsen?
Nos anotamos para aprender, ganar experiencia y lo de Brandsen nos sorprendió. Muchos no pudieron ir por la lluvia y el campo nuestro está sobre la ruta así que pudimos sacar los animales sin problemas. Y ganamos el Gran Campeón Hembra con una vaca con ternero; entré yo con la ternera Doña Chai (en homenaje a mi abuela) y con la vaca Doña Haydée (en homenaje a mi bisabuela) entró Juan Manuel. También hay mucho mérito de Marcelo Martín, quien prepara a los animales y nos acompaña, nos ayuda en la elección y hace la parte de cabañero. En Brandsen no pudo estar y por eso entré yo con la ternera.
¿Esta es una actividad totalmente nueva para ustedes, no?
Sí. Nosotros estamos en la industria, tenemos una fábrica de cajas de cartón, en la gráfica. Nos llamó el campo y nos metimos de lleno, Pablo como que dejó un poco de lado la industria y de lunes a viernes él está en el campo. Dirige la batuta de alguna manera, tomó el timón, aunque lo nuestro es un trabajo de equipo. El se fue al campo y nosotros lo cubrimos acá en la fábrica, con mi hermano Juan Pablo que maneja las redes y todos los demás nos dividimos tareas.

Y los atrapó el campo
Es cierto. Por ejemplo, yo hoy me fui temprano al campo y me llevé un banquito para sentarme y observar a las vaquillonas que están pariendo, queremos que los terneros sean mansos, tranquilos. Lo hago seguido, los espero que vengan y se acerquen, que se dejen tocar, y pasás horas así. Nos atrapó a todos esto del campo y de la cabaña. De la ciudad vas allá y es todo más tranquilo, por supuesto, hay una gran diferencia.
¿Juan Manuel también lo vive así?
Sí, aunque él conoce algo de campo. La familia criaba perros y siempre estuvo metido ahí, pero venía trabajando en Capital Federal. Vivió en el campo y también en capital, pero heredó el campo y nos largamos con todo. Estamos viviendo una realidad que no imaginaba hace un año. Me puse una bombacha de campo hace un año y medio, ni pensaba que iba a entrar con un ternero a una pista. Lo tuve que bañar, peinar, cepillar, y me encantó. Hay que aprender todos los días, igualmente.

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