

Aníbal Pordomingo: “La clave está en cómo ajustamos los sistemas del engorde y de producción de carne para que la conversión sea siempre buena”
Darío Fariña




POR DARIO FARIÑA, ESPECIAL EN 9 DE JULIO. Fue una de las disertaciones más esperadas de la Jornada a Campo que recientemente llevó a cabo en 9 de Julio -más precisamente en el predio de la cabaña La Coincidencia, de Agropecuaria Vidal-, organizada por el IPCVA.

La carpa colmada con alrededor de 400 personas reflejó que lo que iba a decir Aníbal Pordomingo iba a ser escuchado atentamente. Y así fue nomás. También el reconocido ingeniero agrónomo habló con campoindustria para desarrollar lo que habló en la charla cuyo tema fue “Mayor peso de faena: cómo afecta a la eficiencia y a la conversión, qué hacer”.

¿Aníbal, el mayor peso de faena, en cuánto afecta a la eficiencia y a la conversión? ¿Por ahí el productor dónde se está equivocando cuando busca mayores pesos en la faena?
El tema es que tenemos la presunción, cuando habla de mayor peso de faena, de que la conversión va a empeorar con la cantidad de días de corral y el mayor peso de faena. O sea que cuantos más días tengo a los animales peor es la conversión y entonces en algún momento el animal me da vuelta al negocio y me hace perder plata buscando más kilos por animal, que sería mayor ingreso, pero a su vez el costo de alimentación sería mayor.

¿De qué depende?
En realidad, eso depende mucho de los biotipos y de cómo hemos manejado la recría del animal y cómo estamos administrando el engorde. Tenemos probatoria de que por ahí 150 o 160 días de corral no necesariamente son de menor eficiencia de conversión que haber tenido los animales 100 días u 80 días. O sea, tener los animales menos días no significa mejor conversión que tenerlos más días. Ahí hay un lugar donde en un momento de los días de engorde, superado los 150 o 140 días, puede empezar este quiebre de conversión y empeorar. Pero, nuevamente, depende mucho del animal y del biotipo y de cómo vinimos administrando la alimentación. Es decir, puede haber y hay casos donde los animales están más que 150 días y las conversiones no empeoran sustancialmente.

Pero empeoran…
Pueden empeorar algo, sobre todo en el último mes o en el último tramo, pero el resto del período las diluye. No necesariamente son malas las conversiones de animales de animales que llegan a los 500 kilos en un corral, o a los 550 kilos, incluso. Es más, tenemos datos de animales de 600 kilos que no han roto las conversiones, o sea que las han empeorado sustancialmente. ¿Lo que esperaría uno?, que un 5 o un 7 por ciento hasta un 10% eventualmente en el último mes, porque el animal pone más grasa.

¿Dónde está la clave?
El tema está encontrar lo que yo llamo el punto óptimo de faena de cada animal, que es el momento donde va a quebrar esa conversión. Y eso es el gran desafío, cómo mirar las tropas para saber cuáles animales ya no dan más, es decir que están 90 días y ya queremos que se vayan, y cuáles pueden estar 180 días. Entonces, ahí está el ejercicio de comprender mejor las tropas. En síntesis ¿más días de corral, animal pesado, empeora la conversión?, sí y no. Depende de cómo estamos manejando el animal y enfrente de qué animal estamos. En general, en el mundo ya no se discute mucho esto del empeoramiento de la conversión.

¿Por qué?
Porque aún en situaciones de conversiones no tan buenas, y no tan buenas significa hablar de 8 a 1, no de 10 a 1. O sea, 8 a 1 cuando el animal venía 6 a 1 o 7 a 1, eso es lo que tenemos que buscar. Sí, claro, si estábamos con conversiones de 9 o 10 a 1 y se nos van a 12, todo es malo. Ahí sí, no solamente nos tenemos que preocupar por lo que empeoró al final, sino que todo estuvo malo., Que es un poco lo que nos pasa a veces, ya que tenerlo más días nos alerta, nos dispara más rápido la alarma de que las conversiones han empeorado, pero han sido siempre malas durante todo el proceso. Entonces, la clave está en esto: en cómo ajustamos los sistemas dentro del engorde y de producción de carne para que la conversión sea siempre buena y, eventualmente, tenga una crisis en el último mes del engorde.

¿El productor, por ahí obsesionado por el tema del peso de faena, se pierde o no tiene en cuenta otros factores que son claves para que después no incida en la conversión?
Claro, no todos los animales pueden llegar a un alto peso de faena. El alto peso de faena es un atributo para los animales que son carniceros, que son de buen desarrollo muscular, que tienen no digo un frame alto pero sí un buen frame. O sea, que son animales no demasiado pequeños y que han tenido una buena vida al pie de la madre, una buena cría al destete, digamos, y en el destete tienen la recría temprana. Animales que han sufrido de chiquitos probablemente no expresen buenas conversiones y no sean candidatos para los 500 kilos de peso vivo o más, sino que son para salir antes.

¿Hay que saber elegir también la raza?
En ese contexto está la raza, están los cruzamientos, y a veces tenemos vacas muy moderadas o de frame muy chico, y nos queda la estrategia del cruzamiento terminal. Sí, producir más kilos por animal y generar carcasas pesadas implica tener animales algo más grandes de frame, lógicamente, pero uno puede lograr eso sin agrandar el tamaño de la vaca.

Ese es el productor que, obviamente, hace un rollo comercial directamente porque estaba buscando o exportar o vender al mercado interno...
Correcto, ese es el producto de toda la cría nuestra y todo el productor comercial puede también manejar ambos destinos, el mercado interno y el mercado de exportación. El tema es que uno tendría que mirar bien con qué vacas aborda animales más chicos en el mercado interno y con cuáles aborda el mercado de animales pesados.

Próximos remates



































